En medio de la necesidad de un recambio en la Sele se podría apuntar a una camada de futbolistas jóvenes que militan en Europa, y que en su gran mayoría no superan los 22 años. La edad es idónea y se podría pensar que son la respuesta, pero el gran problema radica en que no aparecen en el radar de la Tricolor, ya que carecen de regularidad, tienen poco crecimiento y mínima exposición.
LEA MÁS: Rónald González revive en la ‘Sele’ al legionario más regular de la MLS
Lejos de ganar minutos, rodaje y saltar a mejores ligas, se les pierde el rastro al estar a miles de kilómetros, se corta su formación y terminan por no ofrecer una alternativa real de relevo. Pese a que se les reconoce su talento, sus casos son de preocupación para González.
Talentos como Pablo Arboine (21 años, en Dinamarca), Ian Smith (21, Suecia), Alexis Gamboa (20, Bélgica), Brayan Rojas (21, Noruega), Rashir Parkins (18, Israel) y Wílmer Azofeifa (25, Noruega) son algunos ejemplos de casos que no terminan de consolidarse en sus equipos y por ende no son considerados en la mayor.
De igual forma, Andy Reyes (20, en Austria) y Jimmy Marín (22, en Israel) compiten en países o torneos en los que es una tarea titánica seguirles la pista día a día, e identificar cuál es su forma física y futbolística.
Situación de jugadores juveniles en el exterior:
Andy Reyes, 20 años, Pasching, tercera división de Austria. Regular en su equipo.
Alexis Gamboa, 20 años, Waasland-Beveren, Primera División de Bélgica. Mínima participación.
Brayan Rojas, 21 años, Tromso IL, Primera división de Noruega. Participación reducida.
Wílmer Azofeifa, 25 años, Aalesunds Fotballklubb, primera división de Noruega. Participación reducida.
Pablo Arboine, 21 años, HB Køge, primera división de Dinamarca. No participa con su club.
Ian Smith, 21 años, Norrköping, primera división de Suecia. Participa con su club.
Rashir Parkins, 18 años, Hapoel Be’er Sheva, primera división de Israel. No juega regularmente.
Jimmy Marín, 22 años, Hapoel Be’er Sheva, primera división de Israel. Regular con su club.
Los procesos. El seleccionador tiene claro que el problema radica en brincarse procesos, emigrar antes de tiempo y no elegir las mejores opciones en lo deportivo. La urgencia por convertirse en legionarios golpea a un combinado patrio que vio como muchas de estas figuras destacaron en procesos menores y posteriormente se marcharon a no jugar, o a estar en ligas muy distantes de las competiciones top.
“Me preocupa que los futbolistas están saliendo muy jóvenes de Costa Rica y se van a equipos donde tampoco juegan o en ligas que son complejas en cuanto a calendarización FIFA”, manifestó Rónald.
El estratega es de la filosofía de que el jugador necesita desarrollarse, quemar ciclos y elegir mejor cuando se presentan oportunidades. Más allá de que recalca que la Selección está abierta para todos, su requisito es estar activo, tener constancia y no acarrear largos periodos sin competir.
Casos como el de Reyes y Rojas se perfilaban como esas opciones de delanteros que aún no aparecen. Marín y Azofeifa parecían capacitados para tomar la batuta en la zona media, mientras que Arboine y Gamboa en la defensa central.
Así mismo, a Smith se le llevó a Rusia 2018 como esa carta que pelearía tras el Mundial de tú a tú con Cristian Gamboa por la banda derecha, sin embargo, en todo el 2019 apenas estuvo en un llamado de la Tricolor.
González no esconde que esta realidad es una problemática para él o cualquier oto timonel que piense en un cambio generacional, debido a que se queda sin las alternativas que mejor despuntaban.
Aunado a esto, también debe lidiar con un crecimiento en las salidas a la MLS, competencia que no coincide con la mayoría de calendarios y tiene hasta cuatro meses de parón.
LEA MÁS: Rónald González convoca a futbolista de la Liga de Ascenso a la Selección Nacional
“Es un problema que hemos estado siguiendo, el más cercano es el de la MLS, porque 14 jugadores de esa liga quedaron eliminados, y podría decirse que no es problema mío, porque no puedo meterme en el calendario de esa liga, pero sí me afecta indirectamente. Tengo 14 jugadores seleccionables, pero no tendrán minutos de juego hasta el otro año y los ocupo para la fecha de noviembre”, destacó.
Caso de Manfred Ugalde

El caso del atacante Manfred Ugalde se presenta como el mejor ejemplo de la preocupación que rodea a Rónald González. El delantero de Saprissa tiene todos los focos sobre él, apenas a sus 17 años, algunos lo piden en la Mayor y también se habla de opciones para marcharse al exterior.
Si bien tiene cualidades muy interesantes por su movilidad, su capacidad para definir y por ser un goleador (ocho tantos en el torneo local y cinco en Concacaf en la temporada), Rónald considera que aún tiene que quemar etapas en suelo nacional y no se le puede presionar.
“Hay que darle tiempo, espacio y aire. Dejarlo que se desarrolle, que siga en ese crecimiento deportivo, porque él sabe que todos lo estamos viendo. No le metamos en la cabeza a un chico de 17 años expectativas más allá de las que puede conseguir en este momento. Si las llega a lograr, bienvenido sea en la Selección, pero creo que hay jugadores que están por encima de él", agregó.
Rónald no le cierra las puertas de la Tricolor, pero apunta a que no le corten el desarrollo a una figura que tiene proceso de selecciones menores y cuenta con un perfil distinto.
El Invitado, Johnny Chaves:
‘En Costa Rica rápido le hablan al oído a los juveniles, los confunden y ya piensan que tienen todo’
Deben salir, entre más temprano mejor y más aún si es a Europa. El éxito del 2014 se dio con una generación que estaba en el Viejo Continente a una temprana edad. En el fútbol europeo ayudan al jugador a desarrollarse físicamente, a nivel táctico se acostumbran al nivel y la intensidad de juego que tanto se requiere y que en Costa Rica no se tiene. Los educan a jugar de ciertas formas, lo veo positivo.
Sin embargo, el camino idóneo para llevar a las promesas va mucho en la educación integral en las ligas menores y entender su profesión. Al salir deben integrarse a otras culturas, aceptar diferentes comportamientos, manejar otros idiomas para integrarse lo más pronto.
Hasta infantil se les deben dar todos los conceptos, pero en el alto rendimiento debe estar listo para cumplir con lo que se requiere. Dominar diferentes formas de juego, estar listo en lo físico y se les debe inculcar mentalidad ganadora, que compitan y por su edad no se les libre de responsabilidades.
Uno de los problemas en Costa Rica es que muy rápido les hablan al oído a los juveniles, los confunden y ya piensan que tienen todo. En Santos cuando alguno se desvía lo bajamos de la nube, hablamos con él, le decimos que debe demostrar respeto a su profesión y alinearse. De lo contrario, frenan su desarrollo.
Adicionalmente, en ocasiones los agentes son parte del problema, porque piensan que el muchacho está hecho, quieren sacarlo de inmediato y no lo dejan quemar etapas.
En los casos de Alexis Gamboa o de Wílmer Azofeifa, que pasaron por Santos, les digo que luchen, que sigan allá y que no se rindan, pese a que no juegan, porque si lo hacen alcanzarán un mejor desarrollo. Ya están en Europa, si lo hicieron es por algo y ahora deben buscar un salto cualitativo.
