Orlando, Florida
Si la imagen del rompecabezas del Macho fuera un campo de fútbol, lo tendría casi listo para enmarcar. Solo guardaría dos piezas en su mano, con el puño cerrado, como si no quisiera que nadie sepa dónde las va a colocar.
Esas piezas tienen nombre y apellido y pueden darle un giro a la puesta en escena de la Tricolor: el volante Celso Borges y el artillero Marco Ureña.

El martes a puerta cerrada frente al Puerto Rico FC, equipo de la segunda división de Estados Unidos, Óscar Ramírez ensayó por última vez con el equipo que enfrentará a Paraguay en el debut de la Sele en la Copa América, este sábado a las 3 p. m.
Es lógico que el director de orquesta del Dépor va a ser titular; la duda está en si juega solo o acompañado. El sistema escogido puede variar notablemente la funcionalidad total del equipo.
En el partido del martes se jugaron dos tiempos de 50 minutos cada uno. En un periodo jugó sin un '5' nato a su lado, y en el otro lo acompañó Yelsin Tejeda en las funciones de recuperación.
Este simple cambio tiene dos consecuencias: si Celso juega solo, no se puede soltar con tanta frecuencia para sumarse al ataque y, de paso, no es tan buen marcador como Tejeda. Si está acompañado por otro marcador, puede sumarse como un hombre más al engranaje ofensivo y así fortalecer la propuesta de Óscar Ramírez en el último cuarto de cancha.
"Celso tiene experiencia internacional y eso le permite manejarse de acuerdo a las circunstancias. Me parece que si se juega con doble '5', podrá llegar más al área contraria, pero como vimos ante Venezuela, tiene la capacidad para jugar solo", argumentó Geovanni Alfaro, miembro de la comisión técnica de la Fedefútbol, quien dirigió a Borges en dos mundiales en categoría menor.
La primera vez que Celso lloró por el fútbol fue a los 14 años, cuando quedó fuera de la lista preliminar para la Selección Sub-15. El director de selecciones menores de Saprissa de ese entonces, Juan Carlos Aguero, recuerda que posterior al rechazo, mucho tiempo después, le recomendaron a Alfaro darle una oportunidad.
En esa época apenas se empezaba a hablar de los volantes mixtos, por lo que no se valoraba tanto el tipo de juego del volante del Deportivo La Coruña de España.
Hoy, el mayor argumento táctico de la Nacional pasa por lo que pueda hacer Borges en el campo.
Ramírez lo entendió así y ensayó dos propuestas. En un tiempo se jugó con un equipo muy similar al que enfrentó a Venezuela, con la diferencia de que Ureña entró a la cancha en lugar de Álvaro Saborío.
Ureña fue de la partida, en gran medida, porque este fogueo era la prueba de fuego para confirmar que estuviera al 100% de su lesión. También era la única oportunidad de darle ritmo de competencia.
El asunto con el delantero es que es el contragolpeador del Macho. Puede darle réditos de arranque con su velocidad, pero de acuerdo al desarrollo del cotejo (y si Paraguay arriesga de más), puede ingresar y ser letal.
En la complementaria varió el esquema, con Álvaro Saborío en la oncena y Tejeda junto a Celso. El artillero anotó, al igual que Borges, que lo hizo en dos oportunidades, en el cotejo que finalizó 3 por 3.
Según Ramón Martín Del Campo, exdefensor de Saprissa que juega en el Puerto Rico FC, la Nacional le dio prioridad al funcionamiento ofensivo.
Dice que Ureña lució agresivo desde el primer minuto y que Celso se liberó por muchos lapsos para sumar arriba.
"Vi muy bien al equipo, le gusta tocar mucho la pelota y llegar con frecuencia al ataque. Siento que puede ganar la Copa América, pese a la dificultad del certamen", manifestó Del Campo.
Macho, en una conversacional informal en el lobby del hotel Omni Champions Gate en Orlando, fue enfático en que elegirá a jugadores que tengan claro lo que deben hacer con la pelota, con alta estima por la precisión en el pase en corto, ante la necesidad de cometer los menos errores posibles en el debut del certamen.
El resto de piezas del plantel están en orden: Patrick Pemberton en la portería, Cristian Gamboa por el carril derecho, Kendall Waston, Johnny Acosta y Óscar Duarte por el centro y Rónald Matarrita por la banda izquierda. Celso (en cualquiera de las dos funciones), Christian Bolaños, Bryan Ruiz y Joel Campbell.
En los próximos tres días, Ramírez invertirá la mayoría de su tiempo en descubrir los movimientos más peligrosos de Paraguay, un rival al que enfrentó recientemente y al que considera prioritario derrotar para seguir con vida en la Copa América Centenario.
