
A Saprissa le salió caro el incidente bochornoso que se presentó en las gradas del Estadio Miguel Ángel “Lito” Pérez, porque no solo pierde a Mariano Torres y a Fidel Escobar, sino que también hay una repercusión para el partido de vuelta de la semifinal contra el Municipal Liberia.
¿Cómo? El Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol le aplicó una multa a Saprissa de ¢525.000, de conformidad con el artículo 71 inciso 6) inciso a) y con la clausura por un partido de un 20% del sector de la gradería que se dispone a la venta con el precio menor.
¿Por qué? La notificación enviada por el Tribunal señala que esta sanción obedece a que fue la primera vez en la temporada que espectadores “considerados como sus seguidores, proceden en la conducta impropia durante el juego, al provocar peleas, riñas o conflictos multitudinarios en las instalaciones del estadio sea entre aficionados del mismo club o entre éstos con aficionados del club local”.
El lunes por la noche, la Ultra Morada se desmarcó de lo que dijo la Fuerza Pública.
La Fuerza Pública le indicó a Tigo Sports que durante ese partido, el personal de seguridad privada alertó a la Fuerza Pública de que alguien de una barra intentó sustraerle una cadena de oro a un aficionado y que eso generó una riña.
“Una vez que los policías ingresaron a la gradería observaron la situación con presencia de varias personas alteradas. Empujones, golpes y resistencia a las ordenes verbales emitidas por los funcionarios policiales.

”En ese contexto, varios sujetos integrantes, o vinculados a uno de estos grupos de aficionados arremetieron físicamente contra funcionarios de Fuerza Pública, golpeándolos en diferentes partes del cuerpo mediante puñetazos, patadas y agresiones directas”, aseguró la Fuerza Pública.
Además, indicó que a raíz de eso, se detuvo a tres personas que se presentaron a la fiscalía correspondiente.
Después de esto, este lunes por la noche, la Ultra Morada difundió un comunicado en el que da su versión de lo ocurrido.
La barra organizada de Saprissa manifestó que desde horas de la mañana, la mayoría de sus integrantes se encontraban disfrutando de la playa en Puntarenas, sin causar ningún inconveniente en ningún lugar.
Y que aproximadamente 30 minutos antes del partido se trasladaron al estadio, donde organizaron el ingreso junto con el personal de seguridad, sin presentarse altercados.
“A mitad del primer tiempo se presentó un altercado con unos aficionados ajenos a la barra, quienes se encontraban evidentemente pasados de copas. La situación fue controlada por los líderes de la barra y los encargados de seguridad.
”Dicha situacióon ya se encontraba controlada. Sin embargo, la intervención de la Fuerza Pública se dio de manera agresiva y con evidente abuso de autoridad contra miembros de nuestra agrupación, sin tomar en consideración la presencia de mujeres y niños en el lugar”, apuntó la Ultra Morada.
Además, esa agrupación negó lo que comunicó la policía.
“Es totalmente falso que la intervención policial se diera por un supuesto intento de hurto por parte de un miembro de la barra. Como organización, queremos recalcar nunestra postura firme en contra de la violencia dentro y fuera de los estadios”, citó la barra.
Además, señaló que ellos son conscientes de que pueden presentarse situaciones ajenas a su control, pero que trabajan constantemente para mantener un comportamiento adecuado, promoviendo el respeto, la convivencia y el apoyo incondicional a su club.
¿Y qué pasó con los futbolistas?
El Disciplinario indicó que tanto Mariano Néstor Torres como Fidel Escobar Mendieta quedan inhabilitados durante tres partidos de suspensión y deberán cancelar una multa de ¢200.000 de conformidad con el artículo 38 inciso 1), “al ser la primera vez que insulta, provoca, ofende o amenaza o utiliza lenguaje ofensivo, grosero u obsceno y/o gestos de la misma naturaleza contra oficiales de partido”.

