Wálter Centeno se llevaba las manos a la cintura, les gritaba a sus jugadores, gesticulaba y volvía a llamar la atención.
Por lo general, el técnico de San Carlos es así de intenso y quizá quería transmitirles esa energía a sus dirigidos, quienes en la cancha no encontraron la forma de doblegar a Puntarenas.
Chuchequeros y sancarleños necesitaban la victoria, alguno debía ganar para crecer en la tabla de posiciones y sacar diferencia con los equipos que presionan por meterse entre los clasificados, entre ellos Alajuelense.
Empataron 0-0 y fue un pésimo negocio. San Carlos, con el triunfo, llegaba a 19 puntos y desplazaba a Saprissa del segundo lugar. Puntarenas, con la victoria, sumaba 17 unidades y podía sacar a los norteños de la zona de clasificación.
Pero con la paridad, San Carlos se quedó con 17 y sigue en el tercer lugar, mientras que Puntarenas es quinto con 15. Atrás empuja la Liga, que tras derrotar el martes pasado 2-0 a Cartaginés tiene 12 puntos.
Mal negocio, pero empate que sin duda provoca que los manudos se froten las manos.
Los norteños pasaron algunos apuros en el primer tiempo, donde el guardameta salvadoreño Mario González tuvo tres intervenciones salvadoras y evitó el gol en contra de su equipo.

Al minuto 12, González se lució con una tapada ante Randy Taylor, el rebote le quedó a Ulises Segura y sobre la línea rechazó Yosel Piedra.
Al 24, Colindres, solo en el punto de penal, envió el balón a la calle; se rascó la cabeza, como buscando explicación ante el pésimo disparo.
Al 27, el tapadón fue de Adonis Pineda a Jorman Aguilar, tras un pase largo de Mario González.
Al minuto 42, de nuevo Mario González le tapó a Colindres dentro del área, el rebote le quedó a Randy Taylor y la voló. Otro que se llevó las manos a la cabeza, era para gol.
Los números dejaron claro que Puntarenas fue mejor: de 7 disparos, cuatro fueron directos, mientras que San Carlos hizo cuatro, dos de ellos directos.
En el complemento, los dirigidos por Centeno salieron a apretar, a atacar y se vieron mejor, pero les faltó golpear, crear verdadero peligro.
El encuentro fue más de mediocampo, casi no hubo acciones a la ofensiva, a excepción de los últimos 15 minutos, cuando Puntarenas apretó y hasta estrelló un balón en el horizontal.
