Después de tres años y medio retirada de las canchas, Xinia Alvarado anunció que volverá a jugar en el voleibol de la Primera División.
A sus 40 años Alvarado se unirá a la planilla que para esta temporada presentará el equipo de Desamparados, actual campeón nacional de la categoría femenina.
Alvarado dejará el cargo de entrenadora que ostentó el año anterior con Desampa , obteniendo su primer título en el banquillo.
De acuerdo con la jugadora, su retorno se debe a que el sexteto josefino quedó muy diezmado por la ida y retiro de algunas piezas.
Las que ya no estarán son: Jonaha Moore, quien se retiró; Onicka Pinnock, pasó a Santa Bárbara; Irene Fonseca y Cindy Campos, en Alajuela; y la juvenil Marianela Calvo, quien pasó a la UCR.
Del grupo anterior quedaron: Dionisia Thompson, Viera Chacón, Adriana Chinchilla, Lorena López y Verónica Blanco.
Silvia Marín tiene la opción de dirigir en Belén, y se negocia la llegada de Paola Ramírez, quien se encuentra jugando en España.
Otro refuerzo será una colombiana de nombre Eliana –no precisó el apellido–, quien llegó a entrenar el martes pasado y se quedó.
“Silvia podría seguir; sobre Paola esperaremos a ver por quién se decide ya que hay muchos equipos interesados”, dijo Alvarado ayer mientras atendía a sus hijos Eduardo (10 años) y Ricardo (5).
Aparte de su reincorporación, Alvarado también informó que su hermana, Patricia, y Fressy Estrada, otra veterana, ya le confirmaron que estarán en el equipo.
“Mi hermana también estaba retirada, pero Fressy estuvo jugando en Segunda”, apuntó.
Para la voleibolista, el hecho de tener un grupo con un promedio de edad alto no implica problema.
“De las tres que volvemos todas fuimos campeonas muchas veces con Zapote, así que sabemos lo que es la presión de este juego”.
El regreso de Alvarado será el próximo sábado 31 de marzo, cuando se dispute el torneo relámpago llamado Copa Goicoechea.