Fiorella Masís. 16 noviembre, 2018

Mientras Laura Figueroa planeaba su calendario de atletismo para el 2018, tenía la sensación de completar una maratón diferente y ese deseo la llevó hasta la Muralla China.

Así completó los 42 kilómetros de una carrera sumamente complicada, en medio de una de las maravillas del mundo y 5.164 escalones.

Esta es una de ocho maratones exóticas que existen alrededor del mundo y que ofrecen una carrera diferente, cada una con características particulares.

Antes de correr en China, la nacional ya había pasado por clásicas como Nueva York, Berlín, París y otras en Costa Rica, pero quería algo nuevo y la experiencia la dejó muy satisfecha.

"Es definitivo, ya probé esto y ahora no me salgo, sigo haciendo maratones normales, típicas, pero por lo menos una vez al año quiero hacer maratones extremas o raras. Incluso si Dios quiere, el próximo año planeo correr la del desierto de Petra", comentó.

Figueroa no solo superó la exigente carrera, además lo hizo en el cuarto lugar de la categoría femenina. Ella recomienda el reto, siempre y cuando la persona ya tenga más maratones en su historial.

Laura Figueroa muestra la bandera de Costa Rica y su medalla tras finalizar la Maratón de la Muralla China. Foto: Cortesía de Laura Figueroa
Laura Figueroa muestra la bandera de Costa Rica y su medalla tras finalizar la Maratón de la Muralla China. Foto: Cortesía de Laura Figueroa

"He motivado a mucha gente, a raíz de que corrí en China mucha gente me contactó y me han preguntado detalles. La gente se asusta y antes de irme a la maratón yo también, y sí es dura, pero quien tiene la condición y ha experimentado maratones que lo haga".

La nacional asegura que lo más complicado es subir gradas, sobre todo porque son muy verticales y eso, inevitablemente, lo hará correr con un crono mayor al que está acostumbrado.

"Quien ame la aventura, esto es toda una aventura, por supuesto hay que prepararse bien, como en todas".

Figueroa compró un paquete a la organización, la única forma de inscribirse, pero ella se hizo cargo de buscar el tiquete aéreo y preparar el resto de la logística.

“China me lo imaginé más económico, pero tampoco es tan caro, depende del hotel que escoja. Todo le puede salir muy parecido al viaje a Europa”, agregó.