Juan Diego Villarreal. 24 febrero
En un alarde de destreza y velocidad, el atleta Juan Ramón Fallas desciende la Cuesta de los Arrepentidos, camino a Base Crestones, para afianzar su octava victoria en la Carrera del Cerro Chirripó. Fotografía: Alonso Tenorio
En un alarde de destreza y velocidad, el atleta Juan Ramón Fallas desciende la Cuesta de los Arrepentidos, camino a Base Crestones, para afianzar su octava victoria en la Carrera del Cerro Chirripó. Fotografía: Alonso Tenorio

San Gerardo de Rivas de Pérez Zeledón. En aquella inmensa montaña, en el kilómetro 12, conocido como el Jardín, cada pisada de Juan Ramón Fallas Navarro dejaba un eco subrealista, que solo era interrumpido por el zumbido de los colibríes.

Juan Ramón, pese a competir en tres eventos distintos en poco más de un mes logró imponerse este sábado por octava ocasión en la Carrera del Chirripó, extendiendo aún más su leyenda y demostrando que no hay nadie que le pueda ganar en la exigente competencia extrema de montaña.

Sin embargo, Fallas en un acto de autocrítica, salió insatisfecho con su tiempo al subirlo más de 10 minutos con respecto a su récord. Aún así ninguno de sus contrincantes pudo derrotarlo.

En un inicio de año para no olvidar, Juan Ramón se coronó Subcampeón Nacional de Campo Traviesa el pasaso 19 de enero, una semana después monarca Centroamericano y el pasado sábado se ubicó 19 en el Torneo NACAC en Trinidad y Tobago, siendo el mejor tico y demostrando que el campo traviesa es lo suyo.

El atleta oriundo de Olán de Buenos Aires de Puntarenas, perdía cerca de 30 segundos con respeto a su principal rival, Abrahan Serrano, en el ascenso de los Arrepentidos, una exigente subida llena de rocas sueltas y polvo; no obstante, en el descenso, una vez más impuso sus condiciones y logró una merecida victoria.

Juan Ramón Fallas dedicó la victoria a su esposa Jazmín, su hija Melanny y su patrocinadora Gineth Soto. Fotografía: Alonso Tenorio
Juan Ramón Fallas dedicó la victoria a su esposa Jazmín, su hija Melanny y su patrocinadora Gineth Soto. Fotografía: Alonso Tenorio

De nuevo el bonaerense triunfó en la competencia, esta vez con un tiempo de 3 horas, 14 minutos y 46 centésimas (3:14:56), mientras Serrano se ubicó segundo con 3:21:43. Johnny Fallas, hermano menor de Juan Ramón, fue tercero con 3:25:09.

“El competir en el torneo NACAC me afectó bastante para no tener un buen tiempo. El año pasado trabajé muy fuerte los últimos 22 días para el Chirripó, pero esta vez tuve que cambiar el entrenamiento, pues tenía que representar a mi país, lo cual hice con mucho orgullo. Primero fui campeón Centroamericano y después estuve en Trinidad y Tobago", recordó Fallas Navarro.

Juan Ramón, pese al tiempo tan alto que realizó, comparado con su habitual rendimiento, indicó que lo primordial era ganar una vez más la competencia y se la dedicó a su patrocinadora, la montañista Gineth Soto, quien reside en San Francisco, California, Estados Unidos.

El grupo Nido de Halcón atendió a 15 atletas en la base de Llano Bonito por hipotermia, fracturas de nariz por caídas, hematomas y también dieron masajes a los participantes. Fotografía: Alonso Tenorio
El grupo Nido de Halcón atendió a 15 atletas en la base de Llano Bonito por hipotermia, fracturas de nariz por caídas, hematomas y también dieron masajes a los participantes. Fotografía: Alonso Tenorio

“Estoy satisfescho por el triunfo, mas no así por el tiempo, porque para mí es muy alto. Pero hay que tomar en cuenta que la semana pasado corrí en Trinidad y Tobago y quedé muy deshidratado, por el fuerte calor. Tenía mareos por el esfuerzo realizado allá y solo tuve una semana para recuperarme al 100 por ciento para correr el Chirripó”, recordó Fallas.

En esta edición Juan Ramón utilizó una estrategia diferente en la competencia, al tener que lidiar aún con su problema de salud, sufrido en territorio trinitense. Está vez no tomó el control de la carrera de 34 kilómetros, como es su costumbre, con el fin de lograr la victoria final.

“Estuve flotando entre el quinto y el segundo lugar, no me sentía bien, pero sabía que yo era más rápido bajando y debía aprovecharlo. Arribé a Base Crestones de segundo, pero bajando nadie pudo alcanzarme, a pesar que el trillo estaba lleno de polvo, piedras sueltas y muy resbaloso. Le dedico también está victoria a mi esposa Jazmín y mi hija Melanny, así como a todas las personas que me apoyan en mi carrera deportiva”, añadió Fallas.