
Ezequiel Obando, entrenador de Bryan Vásquez, puso en su punto justo la pelea del sábado entrante: “ Tiquito no puede fallar. Esta es una triangular, tenemos que ganar ante (Jorge) Lacierva para ir la final ante (Takashi) Uchiyama”, expresó el lunes pasado.
Vásquez es campeón mundial interino superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo y Uchiyama es el monarca en propiedad de la misma categoría y organismo.
Se supone que ambos deben enfrentarse para dirimir el asunto, por lo que un tropezón el sábado sería una pésima noticia: el pegador tico perdería su cetro interino y la oportunidad ante el japonés se esfumaría. En otras palabras, el mexicano puede ser el “aguafiestas”.
Vásquez viajó ayer México para su pelea de este sábado por la noche, en Tijuana, lugar al que llegó ayer al final de la tarde.
“De la preparación de él no tengan dudas; se ha hecho todo lo que está a nuestro alcance”, añadió.
El estratega rescató que el azteca es un pegador con largo recorrido: 41 victorias (27 por nocaut), ocho derrotas (1) y seis empates. Usó una expresión muy boxística: “No es una perita en dulce”.
La pelea entre Tiquito y Lacierva será el de semifondo de una velada que tendrá como atracción principal el duelo entre Jorge Maromerito Páez y Omar Chávez , hijos de las leyendas Jorge Maromero Páez y Julio César Chávez.