En su primera aparición pública en el país, antes de correr la Ruta de los Conquistadores, Lance Armstrong dejó ver su lado más solidario, pero también su conocida versión esquiva de la prensa, como fue su costumbre cuando era ciclista profesional.
Armstrong visitó la mañana de este miércoles el centro de la Asociación Lucha Contra el Cáncer Infantil en San José. Allí convivió con 25 niños en el albergue, a los cuales instó a luchar contra la enfermedad que él también padeció. De ellos recibió como obsequio un balón de fútbol y unas llaves.
Armstrong, quien es sobreviviente de cáncer testicular, está en Costa Rica como participante de la Ruta de los Conquistadores, cuya travesía se inicia este jueves a las 5 a. m. en Playa Jacó, Garabito. Como él, 400 corredores más intentarán llegar el sábado a la meta, en Playa Bonita, Limón, tras recorrer 226 kilómetros.
En la actividad de este miércoles, el ciclista saludó a los pequeños y se tomó fotografías con ellos. La gerente del centro, Mayra Peraza le mostró las instalaciones y le explicó los proyectos a futuro.
“Lance quería conocer estadísticas de nuestro país, le explicamos que cada tres días hay un nuevo caso de cáncer infantil y que el 75 por ciento de los casos se curan. Le explicamos lo que es nuestro centro y las atenciones que le damos a los pacientes. Él nos dijo que después de ver a los niños va inspirado a correr La Ruta. Fue un gran caballero, quedamos altamente satisfechos con su visita”, dijo Peraza.
Sin embargo, con los medios de comunicación Armstrong no tuvo la misma paciencia. Aunque se había citado a una conferencia de prensa a las 11 a. m. de este miércoles, el texano no dio tiempo a los medios de llegar.
A eso de las 10:30 a. m. indicó que debía retirarse, pues su intención era marcharse a Jacó y rodar un rato en su bicicleta en la tarde para estirar piernas. Por ello solo accedió a contestar dos preguntas con los pocos medios que se encontraban en ese momento.
“Me siento muy contento de estar acá y animar a los niños, ser un soporte para ellos. Es genial ver estas instalaciones donde atienden a los pequeños y les ayudan a salir adelante de sus enfermedades”, expresó Armstrong a la consulta del motivo de su vista al centro.
Sobre su participación en La Ruta el texano solo comentó: “Vamos a ver cómo nos va. Es una buena carrera donde hay que aplicarse a fondo para hacerla. Solo he estado 12 horas en Costa Rica, pero la gente me ha tratado bien, son buenas personas y espero disfrutar mi estadía”, agregó el estadounidense, quien posteriormente se tomó algunas fotografías y firmó unos autógrafos antes de marcharse.
Quien tuvo mayor contacto con Armstrong fue el niño Anthony Monsalve, de 11 años, el encargado de darle los regalos al pedalista.
Anthony, quien desde hace siete meses lucha contra la leucemia, le pidió a su madre Katina Agüero que adelantara la cita médica en el Hospital de Niños, donde le pusieron las inyecciones, para poder compartir con Armstrong y el resto de sus compañeros.
“La verdad me sorprendió mucha la noticia de que nos iba a visitar alguien tan famoso. Es una leyenda y estaba ansioso por verlo. Por eso le dije a mi mamá que madrugáramos para ir al hospital y saludarlo. Le di unos regalos y lo vi serio. La verdad yo me comporté tímido y solo le pedí una foto, porque me ganó la emoción de verlo, pero vi al final que era muy amigable”, contó Monsalve.
El pequeño quien es oriundo de Jacó confesó que le gusta el ciclismo por influencia de sus amigos, quienes le hablaron de las competencias que ganó el estadounidense y que además sobrevivió al cáncer.
“Uno tiene que ir para adelante, siempre positivo. Cada día me siento mejor, es un día lleno de alegría. Cuando me inyectan mi mamá me dice que por mis venas está pasando la sangre de Cristo y sé que es lo que va a sanar”, aseguró Monsalve, quien sueña ser futbolista, un volante como el colombiano James Rodríguez.
