
Aquel chiquillo suizo que estuvo casi desapercibido, de nombre Roger Federer y que no pasó de tercera ronda, es solo uno de los tenistas que han participado en la Copa del Café, cuya nueva edición entra hoy en llaves principales, desde las 9 a. m., en el Country Club, en Escazú.
Aquel chiquillo, que en 1996 tenía solo 15 años y de quien no hay fotos pues perdió en tercera ronda ante el estadounidense Diego Ayala (4-6 y 1-6), es hoy el jugador más grande de la historia del tenis, con 17 torneos Grand Slam y amplio talento.
Según Álvaro Quirós, encargado de las inscripciones en la Copa del Café, el nivel de profesionalismo en la logística y la calidad de los jugadores que arriban, son los atractivos principales que tiene el certamen.
Es por ello que además de Federer, exnúmero uno del mundo durante 307 semanas –237 consecutivas–, han venido al torneo figuras como el checo Ivan Lendl (ocho títulos de Grand Slam y presente en finales de este circuito durante 11 años al hilo) y el suizo Björk Born (11 Grand Slam, seis abiertos de Francia y cinco Wimbledon seguidos).
Otro de los “grandes” es el argentino Guillermo Vilas, con cuatro Grand Slam, tres logrados cuando se dejó el abierto de Francia entre 1975, 1978 y 1982.
“Vilas llegó acá siendo el número del mundo en juniors (juvenil) y recuerdo que me tocó jugar contra él en la Copa de Naciones que tenía la Copa del Café en esa época”, manifestó Carlos Mora, quien ha estado presente en las 52 ediciones de la competencia tica.
“En el primer set lo tuve 5-4 y 40-30, a un punto de ganar, pero él me terminó venciendo 5-7; ya para el segundo set me cansé y me barrió 0-6”, expresó ayer Mora.
Este costarricense, de 63 años y quien empezó como juntabolas, vio en las canchas del Costa Rica Country Club a Lendl y Borg, y asegura que Borg, el otro suizo, era como un témpano de hielo.
“No hablaba con nadie, era frío, dentro de la cancha hacía lo que tenía que hacer con aquella calidad exquisita que poseía, y fuera de la cancha casi no hablaba, se iba directo a la casa donde se hospedaba”, comentó Mora.
Según el libro 50 años, Copa del Café , escrito por el periodista José Antonio Pastor, Borg se accidentó en 1972 durante el paseo de tenistas que organizaba el torneo, por lo que no pudo disputar la final de singles (sencillos).
Según la publicación, para 1973 el suizo regresó y ganó la final, tanto del Torneo de Naciones como de sencillos, esta vez contra el buen paraguayo Víctor Pecci.
Como reyes. Según Kenneth Thome, exjugador y actual presidente del Comité Organizador, la clave es hacer sentir a los tenistas como estrellas.
“Los cuatro grandes (Australia, Wimbledon, Francia y US Open) y el Orange Bowl están por encima de nosotros en puntos a los ganadores, pero no en la atención que damos, eso nos da un plus para que hoy tengamos 59 países inscritos”, expresó.