Juan Diego Villarreal. 22 julio
José Guillermo Ortiz festeja la anotación que le marcó a la Universidad de Costa Rica el sábado por la noche. Fotografía: Albert Marín
José Guillermo Ortiz festeja la anotación que le marcó a la Universidad de Costa Rica el sábado por la noche. Fotografía: Albert Marín

Una amplia sonrisa delata la felicidad del delantero del Herediano José Guillermo Ortiz, quien volvió oficialmente a un terreno de juego seis meses y 28 días después de lesionarse en la final del Torneo de Clausura 2017, que el Team perdió ante el Pérez Zeledón.

José Guillermo vivió un calvario, tras someterse a una operación de ligamentos que lo dejó sin jugar un torneo entero e incluso la oportunidad de ser elegible para el Mundial de Rusia 2018.

Pero todo ese dolor quedó atrás cuando este sábado el público en el Estadio Eladio Rosabal Cordero empezó a corear su nombre, en el primer partido del cuadro florense en el Torneo de Apertura 2018, ante la Universidad y con el marcador a su favor 2-0.

El técnico colombiano Jaime de La Pava le dio algunas indicaciones y José Guillermo volvió a la cancha a los 67 minutos de acción. Un cuarto de hora después conquistó el cuarto y definitivo gol de los rojiamarillos, ante el delirio de la afición florense y sus compañeros.

José Guillermo Ortiz anotó en su retorno a las canchas tras siete meses

Ortiz había jugado en la pretemporada realizada por el cuadro rojiamarillo en territorio azteca, pero el retornar a un partido oficial y anotar fue el premio a todo el sacrificio que tuvo que pasar para volver oficialmente a las canchas.

“Hasta que al fin terminó la espera. Fueron siete meses muy largos. La verdad se me hizo eterno, pero gracias a Dios ya estamos de regreso, muy feliz por el triunfo, pero esto apenas es un pasito, hay que seguir trabajando y pensando en el próximo partido”, comentó Ortiz ante el asedio de la prensa en la zona mixta del estadio florense.

La felicidad que embargó a Ortiz fue contagiosa, no solo por el público que fue testigo del retorno del goleador, sino además de sus propios colegas que vivieron junto a él ese momento tan difícil y fueron testigos de su entereza para volver a jugar.

“Mis compañeros vieron el esfuerzo que yo venía haciendo desde que me operaron. Como me ayudaron y me me trataron, fue increíble. Es cierto que esa anotación también tuvo un poco de suerte, pero gol es gol, como dicen, y lo importante es que entró y los compañeros llegaron a apoyarme”, agregó Ortiz.

 El balón va rumbo a los cordeles impulsado por el delantero José Guillermo Ortiz (77), ante la impotencia del guardameta universitario Luis Alpízar. Herediano goleó 4-0 a la Universidad de Costa Rica en el regresó del ariete rojiamarillo. Fotografía: Albert Marín
El balón va rumbo a los cordeles impulsado por el delantero José Guillermo Ortiz (77), ante la impotencia del guardameta universitario Luis Alpízar. Herediano goleó 4-0 a la Universidad de Costa Rica en el regresó del ariete rojiamarillo. Fotografía: Albert Marín

El oriundo de Canalete de Upala reflexionó y a su memoria retornaron esos momentos difíciles, donde solo el apoyo de su familia fue capaz de sostenerlo y darle valor para seguir adelante.

"Anotar después de pasar por una lesión de siete meses, es como volver a debutar. La verdad me siento muy feliz. Mi familia desde que se dio cuenta que me tenía que operarme siempre estuvieron allí. Son tantas las personas a las cuales tengo que agradecer; desde Rapan (Rándall Alemán fisioterapeuta del Herediano), mis hermanos, mis padres. Fue increíble el apoyo de todas esas personas que a uno lo quieren y lo apoyan”, añadió Ortiz-

En esos casi siete meses de ausencia José Guillermo sufrió al no poder ayudar a su equipo a ganar el título ante el Saprissa o bien quedarse sin la oportunidad de ir al Mundial de Rusia 2018, empero nunca perdió el norte de regresar a las canchas y darle alegrías a su club.

“Dios sabe por qué hace las cosas. Si me tocaba lesionarme y estar siete meses fuera había que aceptarlo y la verdad ahora soy feliz y solo queda darlo todo por el equipo. Siempre tenía en mente volver y dar el máximo. Ahora que estoy acá y anoté le doy gracias a Dios, pero lo importante fue el grupo”, confesó Ortiz.

José Guilermo Ortiz salió lesionado el 23 de diciembre del 2017 en la final que el Herediano perdió ante el Pérez Zeledón. Pasaron siete meses 28 días y una operación de ligamentos, para que el ariete retornara. Fotografía: José Cordero
José Guilermo Ortiz salió lesionado el 23 de diciembre del 2017 en la final que el Herediano perdió ante el Pérez Zeledón. Pasaron siete meses 28 días y una operación de ligamentos, para que el ariete retornara. Fotografía: José Cordero

El artillero sabe que le falta físicamente, que debe bajar su grasa corporal, dejar de comer pizza para mejorar su condición y ganarse un puesto como titular, pues tiene claro que el plantel es muy competitivo y además del torneo local tienen la Liga Concacaf como una de sus metas grupales.

“Creo que con el peso estoy bien. Fueron siete meses los que estuve fuera, pero vamos poco a poco. Un torneo es muy diferente a realizar una pretemporada. Lo que me falta es bajar alrededor de un dos por ciento la grasa corporal, pero la verdad vamos bien”, indicó Ortiz.

José Guillermo tuvo palabas de agradecimiento para la dirigencia del Herediano, que pese a estar lesionado le firmó por dos años más, creyó en sus capacidades y le dieron la confianza.

“Desde que llegué al Herediano me dieron esa confianza, no solo la dirigencia y los compañeros, sino también la parte administrativa, y los aficionados. Tengo que devolverles ahora todo ese cariño y apoyo, pero como dije debemos ir poco a poco, porque esto no es de logros individuales, somos una familia y nos apoyamos todos”, puntualizó Ortiz.