Juan Diego Villarreal. 24 mayo
Sherman Guity ostenta hoy las mejores registros de la temporada en los 100 y 200 metros lisos, de la categoría T64 en atletismo. Han pasado 21 meses desde su fatídico accidente. Fotografías Comité Olímpico
Sherman Guity ostenta hoy las mejores registros de la temporada en los 100 y 200 metros lisos, de la categoría T64 en atletismo. Han pasado 21 meses desde su fatídico accidente. Fotografías Comité Olímpico

El desde ayer atleta paralímpico más veloz de la temporada a nivel mundial, no hace mucho tiempo se vio desconcertado, en el pavimento, confundido por el ruido de los automóviles y los gritos de la gente. Sherman Guity no podía moverse, sabía que algo andaba mal.

Aquel viernes 25 de agosto del 2017, Sherman viajaba hacia Alajuela en la Autopista General Cañas, luego del entrenamiento en el Estadio Nacional, cuando en un intento de adelantamiento colisionó con un autobús. Perdió la pierna izquierda.

Cuando su carrera deportiva parecía haberse acabado con tan solo 19 años, Sherman, aún acostado en su cama en el hospital México, se incorporó y lanzó un desafío: “Seré el mejor paraatleta del mundo”, ante la mirada expectante de sus amigos, que se compadecían de lo sucedido al joven.

Sherman Guity es el paraatleta más rápido del planeta

Guity, 21 meses después, parece más que nunca ir encaminado a cumplir su promesa al lograr este viernes los mejores tiempos de la temporada en los eventos de los 100 y 200 metros lisos, de la categoría T64, durante el Grand Prix Para Atletismo celebrado en Norttwill, Suiza, según lo informado por la Word Para Athletics.

En la prueba de los 200 metros, Sherman paró el cronometro en 22 segundos y 65 décimas (22:65), superando el 22:76 que compartía con el estadounidense Henry Waterman como mejor tiempo del año, para dejarse la medalla de oro del torneo.

Mientras en los 100 metros realizó un registro de 11:06, en la ronda eliminatoria, batiendo la mejor marca de la temporada, en poder del alemán Felix Streng con 11:13. La final del evento será la madrugada de este sábado.

El camino para llegar a estar en lo más alto del escalafón del World Para Athetics no es ni será sencillo para el limonense, pues todavía debe mejorar y continuar su crecimiento, de acuerdo a su entrenador Emmanuel Chanto, quien indicó que sus marcas son el reflejo de su esfuerzo y determinación por lograrlo.

“Antes del accidente, Sherman era un corredor que tenía un gran talento, podía llegar a ser uno de los mejores del país, pero debía mejorar su disciplina y compromiso para lograrlo. Después de la amputación, comprendió que si quería trascender tenía que esforzarse el doble y comprometerse de verdad en los entrenamientos para lograrlo”, admitió Chanto.

Sherman Guity superó todas las adversidades para lograr ser un paratleta. después de sufrir la amputación de su pie izquierdo. CARLOS GONZALEZ/RGUPO NACION.
Sherman Guity superó todas las adversidades para lograr ser un paratleta. después de sufrir la amputación de su pie izquierdo. CARLOS GONZALEZ/RGUPO NACION.

El estratega de Pérez Zeledón, quien lo entrenaba antes del suceso, siempre lo apoyó. Fue uno de los primeros en motivarlo a que continuará su carrera como paraatleta al conocer sus condiciones, pero también le exigió a Sherman comprometerse para lograr sus objetivos.

“Con él (Sherman) no empezamos de cero porque conocía el sistema de entrenamiento, sabía que lo era sufrir, las dificultades que se le presentaban en el atletismo en las prácticas y por eso creo que se pudo adaptar rápidamente a lo que le pedimos y gracias a ello la progresión que ha tenido”, agregó Chanto.

Sherman Guity tuvo que aprender a usar su prótesis, a perfeccionar su salida y entrenar más fuerte para lograr su objetivo. Fotografía: Cortesía CON
Sherman Guity tuvo que aprender a usar su prótesis, a perfeccionar su salida y entrenar más fuerte para lograr su objetivo. Fotografía: Cortesía CON

Emmanuel también se adecuó a la situación de su pupilo, se instruyó con libros y videos para conocer métodos de entrenamientos en paraatletas y también adecuar su propio sistema a las necesidades de Guity.

“Aunque Sherman rápidamente se adaptó, al principio costó un poco acomodarse. El tuvo que aprender a usar su prótesis, porque es claro que no es lo mismo que la pierna normal. Tuvo que acomodarse a las salidas, tomar en cuenta el factor biomecánico. Incluso en los primeros días se le zafó la prótesis, se cayó y tuvo que levantarse. Fue todo un aprendizaje para lograr estar donde está”, dijo Chanto.

Otro de los aspectos que resaltó el entrenador fue que Sherman tuvo que comprender, que pese a su experiencia, no la iba a tener fácil con sus rivales.

“En la primera competencia nos dimos cuenta que no iba ser sencillo. Sherman llegó y observó que sus rivales eran tan o más competitivos que los que corrían sin discapacidad. Por esa razón tenía que entrenar el doble no podía relajarse. No era cuestión de solo llegar y correr. Debía demostrarlo en la pista porque todos, al igual que él, quieren alcanzar sus metas a nivel deportivo”, subrayó Chanto.