José Pablo Alfaro Rojas. 14 marzo

Las voleibolistas olímpicas Karen Cope y Natalia Alfaro renunciaron a la Selección Nacional de playa por conflictos con la Federación Costarricense de Voleibol (Fecovol). El hecho que rompió el hilo en la difícil relación entre ambas partes fue la contratación del técnico cubano Adilson Milanés, quien llegó a reemplazar a la entrenadora nacional Ingrid Morales.

Esta decisión fue la gota que derramó el vaso y provocó la renuncia de la pareja, a cuatro meses de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia, y después de ganar la medalla de oro en las justas del área en Managua, la última competición de Morales al frente del equipo. Estos eventos son parte del camino hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2022.

Karen Cope (der.) y Natalia Alfaro disputaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz, México. Esta vez, se ausentarán de las justas. Fotografía: Melissa Fernández.
Karen Cope (der.) y Natalia Alfaro disputaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz, México. Esta vez, se ausentarán de las justas. Fotografía: Melissa Fernández.

Tanto la Federación como las jugadoras tienen criterios opuestos para defender su posición. Lo cierto es que el presidente del Comité Olímpico Nacional, Henry Núñez, manifestó a La Nación que con la renuncia de la pareja no invertirán más presupuesto en el voleibol femenino de las justas, pues consideran que no hay otras atletas con el rendimiento necesario para obtener una medalla.

"Ya el proceso anterior hacia Río de Janeiro fue complicado, hubo muchas diferencias por la metodología y la línea de pensamiento de la Federación", explicó Núñez.

"La Federación no piensa en dos atletas, sino en todos los procesos y en eso tienen razón. Pero por otro lado, los procesos olímpicos son muy exigentes, llevan muchas sesiones de entrenamiento y nadie ha podido seguir el ritmo de entrenamiento que llevan Karen Cope y Natalia Alfaro con Ingrid Morales", dijo Núñez.

Diferencias marcadas. El presidente de la Fecovol, Édgar Alvarado, sostiene que trajeron al estratega cubano para que asumiera la preparación de todas las selecciones nacionales, pero desde un principio hubo una oposición de la pareja, que no estuvo de acuerdo con su elección.

Alvarado afirma que Karen y Natalia le manifestaron que solo seguirían en la Selección si las entrenaba Ingrid Morales. La Federación se opuso, al considerar que las atletas les querían imponer a la entrenadora, en lugar de aceptar al nuevo técnico.

“Es un entrenador bueno, muy trabajador. Me parece que no lo aceptan por la afinidad que tienen con Ingrid, pues no quieren dejarla”, explicó Alvarado.

Natalia Alfaro y Karen Cope, durante el Campeonato Centroamericano de voleibol de playa. Fotografía: José Cordero.
Natalia Alfaro y Karen Cope, durante el Campeonato Centroamericano de voleibol de playa. Fotografía: José Cordero.

Al mismo tiempo, el dirigente afirma que la Fecovol debe pensar en todos los deportistas que representan a la Selección y no únicamente en una pareja.

Mientras tanto, Karen Cope asegura que la historia es distinta. Afirma que empezaron a entrenar con el cubano previo a los Juegos Centroamericanos. En ese momento, Ingrid Morales fungió como asistente técnica.

Con el paso de los entrenamientos, empezaron a notar una diferencia en la calidad de las prácticas con respecto a su último proceso, cuando Morales comandó a la pareja y logró la clasificación a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Surgieron discrepancias en la metodología y, según les dijo la Federación, despidieron al entrenador isleño. Nuevamente, Ingrid dirigió a Costa Rica en los Juegos Centroamericanos de Managua, en donde se obtuvo la medalla de oro.

Después de las justas del área, el entrenador cubano fue reestablecido en su puesto como encargado de selecciones nacionales. Esto hizo que las atletas le solicitaran a la Federación que les permitiera seguir trabajando con Ingrid, al considerar que faltaba poco tiempo para los Juegos de Barranquilla y necesitaban conseguir los resultados para mantener la beca del CON.

La solicitud no fue aprobada, por lo que la pareja decidió hacerse a un lado.

“Después de los Centroamericanos le notificaron a Ingrid que otra vez está fuera y que el cubano se queda. Dijimos 'no más, no son formas de trabajar'. Le explicamos a la Federación que nosotros tenemos un equipo consolidado, que ha demostrado con hechos. Además, ya se habían dado otros casos en el pasado en los que se permitía que cada pareja tuviera su entrenador y en este caso no sabemos por qué no nos lo permitieron”, apuntó Cope.

Viejo conflicto

La mala relación tiene cola. Según Alvarado, hay una rencilla más que evidente entre la pareja olímpica y la Asociación de Voleibol de Playa, miembro afiliado a la Fecovol que se encarga de la organización de los torneos nacionales.

Incluso, cuando se han producido treguas en algunos momentos, el conflicto viene desde procesos anteriores y ha causado disgustos entre las deportistas y este ente.

Cope y Alfaro tomaron la decisión de no inscribirse en el actual torneo del voleibol de playa. La pareja considera "saludable" hacerse a un lado por un tiempo para enfocarse en su trabajo y en aspectos personales, ya que es difícil dedicarse a una disciplina que les genera pocos ingresos.

Mientras, Henry Núñez evitó tomar partida o darle la razón a alguna de las dos partes; sin embargo, defendió a Ingrid Morales a quien, considera, dedicó gran parte de su tiempo a la Selección Nacional y, muchas veces ni siquiera percibió un salario.

Del archivo:

(Video) Karen Cope y Natalia Alfaro quieren pelear todos los puntos en el voleibol de playa