José Pablo Alfaro Rojas. 5 noviembre

En los últimos tres meses desmantelaron el Estadio Nuevo de Limón. Se robaron las pilas de los baños, las mallas, los portones, algunas baldosas y hasta el cableado eléctrico. También rompieron los bombillos de las lámparas que lo iluminaban y dejaron los baños inservibles.

Un día, después de cortar el zacate de la gramilla y amontonarlo en pequeños puños, lo incendiaron sobre la gramilla. Más tarde desaparecieron unas tablas que utilizaban los atletas de salto largo para entrenar. De pronto, el vandalismo vació el reducto y lo destruyó, con poca respuesta de las autoridades del Instituto Costarricense del Deporte (Icoder) y el Ministerio de Educación Pública, responsable hasta hace apenas unos meses del mantenimiento del inmueble.

El vandalismo no para de hacer daño en el Nuevo Estadio de Limón. Incendiaron parte de la gramilla, lo que al final también afectó la pista. Fotografía: La Nación.
El vandalismo no para de hacer daño en el Nuevo Estadio de Limón. Incendiaron parte de la gramilla, lo que al final también afectó la pista. Fotografía: La Nación.

La atleta olímpica, Sharolyn Scott, lanzó el grito al cielo en sus redes sociales cuando empezó la historia de terror. El Colegio Deportivo de Limón, que en principio se instaló en el estadio con unas aulas construidas bajo la gradería, se movilizó a otro sitio en busca de mejores condiciones.

Con el estadio vacío y sin seguridad fue cuestión de días para que los delincuentes lo destruyeran. De julio hasta el día de hoy, la lucha de la atleta y de la comunidad consiste en frenar el desastre, a la espera de que el Icoder, que al final retomó la administración total del sitio, coloque seguridad permanente para evitar que el descalabro sea aún mayor.

“Me dieron ganas de llorar cuando vi el estadio” confiesa Scott a La Nación.

“Es muy molesto que suceda esto. Se está tratando de salvar a chicos de la calle con el deporte y pasa esto”, agregó Scott, quien fue invitada en julio a integrar una junta administradora creada por el Instituto Costarricense del Deporte para cuidar el estadio.

Las actas del Consejo Nacional de Deportes del Icoder del pasado 29 de julio detallan que se discutió sobre la urgencia de encontrar una solución. Ese día, el Ministro de Deportes, Hernán Solano, manifestó que “la problemática es grave”.

A la vez, la directora del Icoder, Alba Quesada, advirtió durante la reunión que “la pista sintética ha sido quemada en varias partes”.

Se acordó crear un plan de acción para impulsar la creación de la junta administradora a la que pertenece Sharolyn Scott, así como otras medidas urgentes, entre las que destaca la necesidad de contratar seguridad privada y valorar la idea de donar el estadio.

Aunque todavía funciona, la pista del Estadio Nuevo de Limón luce algo dañada. Fotografía: La Nación.
Aunque todavía funciona, la pista del Estadio Nuevo de Limón luce algo dañada. Fotografía: La Nación.

Víctor Alfaro, representante de las federaciones deportivas ante el Consejo de Deportes y vicepresidente de la Fedefútbol, reconoce que el Icoder no tenía presupuesto para colocar la seguridad necesaria durante este año e insiste en que el estadio luce muy dañado, en parte, porque, “el Colegio Deportivo de Limón lo dejó destrozado. Es decir, el responsable en este caso es el MEP”.

Se pensó que la Municipalidad de Limón o la Federación Costarricense de Fútbol podrían interesarse en asumir su administración; al parecer, el organismo local aún muestra anuencia, aunque no hay nada concreto. La Fedefútbol no tendría interés.

“El tema es complicado. No teníamos un presupuesto para invertir allí. Es muy caro mantener un estadio", recalcó Alfaro, en su cargo de vicepresidente de la Federación de Fútbol.

A la pista del Estadio Nuevo de Limón se le ha dado poco uso, afirma Víctor Alfaro, miembro del Consejo de Deportes del Icoder.
A la pista del Estadio Nuevo de Limón se le ha dado poco uso, afirma Víctor Alfaro, miembro del Consejo de Deportes del Icoder.

Algunos meses después de la reunión del Consejo, todavía se está a la espera de que se defina a la empresa encargada de la seguridad.

Sharolyn Scott explicó que hace algunas semanas la policía municipal entró al estadio y capturó a un ladrón.

A partir de ese día, disminuyeron los robos en el recinto.

En primera instancia, la idea del atleta es crear un plan de contingencia para generar recursos frescos que permitan arreglar los baños, la principal urgencia para que el reducto pueda ser utilizado con más frecuencia por los atletas.

La junta administradora espera impaciente a que, por fin, aparezca la seguridad privada.

“Es algo nuestro y debemos defenderlo", concluyó Scott.

Desde julio anterior, el Ministro de Deportes, Hernán Solano, reconoció en las actas del Consejo que el problema con el Estadio de Limón era grave. Sin embargo, todavía no hay seguridad.
Desde julio anterior, el Ministro de Deportes, Hernán Solano, reconoció en las actas del Consejo que el problema con el Estadio de Limón era grave. Sin embargo, todavía no hay seguridad.