
Una dinastía ha nacido en el ralismo costarricense, luego de que el piloto Javier Valverde obtuviera el domingo anterior su quinto título consecutivo en la disciplina.
Valverde, nacido en Alajuela, ganó la categoría N3 (autos de 1.601 a 2.000 centímetros cúbicos –cc–) tras disputarse la final del campeonato de ralis en la hacienda La Ponderosa, en Guanacaste.
A este triunfo, Valverde suma los tres que obtuvo en la N1 (0 a 1.400 cc) en el 2002, 2003, y 2004, y el de la N2 (1.401 a 1.600) en el 2005.
“Creo que la clave es mi constancia; de 38 ralis que he corrido llevo 31 victorias, lo cual es bastante bueno”, dijo Valverde.
Aparte de los 31 triunfos el hombre de la escudería Toyota acumula dos segundos puestos, un tercero y cuatro abandonos.
“El domingo teníamos dos puntos de ventaja ante Erick Xirinach antes de empezar el rali, así que nos cuidamos un poco”.
El camino hacia la quinta corona se le despejó a Valverde y Leonardo Hoffmaister, su copiloto, debido a que Xirinach (Hyundai Tiburón) se quedó en la primera etapa especial del día porque se salió en una curva del difícil circuito.
Con ello, el pentacampeón se dedicó a cuidar el vehículo.
Al final de los siete tramos cronometrados, Rafael Zamora y Rodrigo Quirós, en un Peugeot, fueron los triunfadores de la jornada.
“ Rafa (Zamora) lo hizo bien y la verdad es que mereció el triunfo”.
Nuevo auto. Con el objetivo de mantenerse en la cima, Valverde confirmó ayer su intención de comprar un vehículo nuevo para el 2007.
Se trata de un Toyota Yaris TS de 1.800 cc producido en Europa.
En las seis jornadas del año, el campeón finalizó tercero en la primera, abandonó en la segunda, primero en las tres siguientes y segundo en la final del domingo.
Aparte de monarca en la N 3, Valverde alcanzó la victoria en la clase de producción, creada por la Asociación Organizadora de Ralis para incentivar a las agencias. Esto debido a que esta temporada se eliminó la N4, donde se usaban carros de alto presupuesto.