Keylor Navas está de vuelta. El portero más icónico en la historia de la Selección Nacional regresó al equipo patrio un año después de haber renunciado, y lo hace con la misma pregunta flotando en el ambiente: ¿será otra vez el dueño del arco o tendrá que conformarse con ver los partidos desde la banca?
La noticia de su retorno no pasó desapercibida. Miguel Herrera, actual seleccionador nacional, lo convocó para el amistoso del miércoles de la próxima semana ante la Selección de Cataluña. Un partido que, más allá del resultado, servirá como vitrina para evaluar el verdadero rol de Keylor en este nuevo proceso.
Hace apenas un año, Navas decidió dar un paso al costado. Alegó motivos personales, estaba fuera de ritmo y terminó incluso sin club durante seis meses. Su retiro parecía definitivo. Pero las vueltas del fútbol y su amor por la camiseta lo traen de regreso.
“Ser titular no es algo que se le pueda dar a alguien con facilidad, pero hay jugadores en el mundo que tienen esa capacidad de poder decir: aquí estoy, porque es tan alto su nivel que difícilmente cualquier jugador los alcanza”, expresó Herrera al ser consultado sobre el rol que tendrá Navas.
“Estamos muy conscientes de lo que nos da Keylor y en sus momentos extraordinarios, reitero, difícilmente cualquier portero del mundo se le acerca. Patrick (Sequeira) lo sabe, lo sabe Lezcano, Alvarado cuando estuvimos aquí con él. Todos los que tenemos en la mira lo saben: que es un portero de talla mundial y hay que aprenderle muchísimo”, añadió el estratega.
El regreso de Navas no es simplemente un acto simbólico. Herrera quiere que compita. “También se lo dije a Keylor: quiero que compita, muestre lo que es Keylor y que los demás compañeros que tenga al lado aprendan muchísimo de lo que él pueda dar”, recalcó.
Sin embargo, dejó claro que eso no significa que Navas jugará todos los partidos: “Eso depende de cómo se sienta físicamente, dependiendo del encuentro. Si no hay necesidad de que juegue todo y puedo darle oportunidad a los demás, por supuesto que se va a dar esa situación de ver a todos los arqueros, por lo menos a los que yo tengo en la cabeza”.
¿Fue difícil convencer a Navas?
Miguel Herrera respondió con franqueza. “No fue que yo lo convenciera, él estaba muy convencido. En el momento que se retiró, así lo expresa, sus situaciones personales no estaban al cien por ciento para la participación, y prueba de ello es que dejó de jugar seis meses. Entonces le agarró un momento difícil y después de asimilarlo, cuando le hablé tenía muchísimas ganas, quería estar otra vez y estaba arrepentido de haber renunciado, porque al final de cuentas siempre quiere representar a su país”.
Y agregó: “No hubo mucho que hablar, solo escucharlo y saber que tiene la responsabilidad de volver a tener en sus manos levantar este equipo. Sin duda es el jugador más emblemático de esta selección”.
La pregunta sigue en el aire: ¿será Keylor Navas el arquero titular de la Tricolor o su rol será más de guía y respaldo para los nuevos guardametas? La respuesta comenzará a vislumbrarse el próximo miércoles en el amistoso frente a Cataluña. Pero una cosa está clara: su regreso, ya de por sí, marca un antes y un después en este nuevo proceso. Miguel Herrera lo quiere a tope y es un hecho que nuevamente será el guardián del marco tricolor.
