
Entre humor y reviviendo aquellos sufrimientos del pasado por elfútbol, Mario Chacón contó que cuando iba de camino a grabar el programa Camerino —que se transmite en el canal de Youtube ElPato&Toño—, conducido por Wílmer López y el periodista Alfaro, pensaba que si mejor daba vuelta y se regresaba para la casa.
Obviamente, lo pronunció entre risas... pero a la vez, esas palabras tenían un pasado tormentoso para cualquier aficionado del Club Sport Herediano como él, en los tiempos de aquella prolongada sequía del Team.
Y cree que Wílmer López fue uno de los responsables del inicio de esa época tan dura para los florenses. Sin embargo, tampoco hay resentimientos.
Incluso, recordó que cuando Herediano volvió a ser campeón, él no pudo ver ese partido en vivo, porque estaba trabajando en el Teatro Melico Salazar.
El actor y comediante se convirtió en el primer invitado a Camerino sin ser un personaje propiamente del fútbol como tal y hubo revelaciones.
¿Se imagina a este integrante de La Media Docena como futbolista? Y sin actuar, sino que en la vida real. No fue una puesta en escena, ni se trató de nada profesional, pero Mario Chacón contó que sí jugaba y que no lo hacía nada mal.
“Mejenguero desde chiquitillo, tenía un montón de primos y no podía faltar la mejenguita de todos los días”, expresó Mario Chacón en esa amena charla con Wílmer López y Antonio Alfaro.
Dijo que la costumbre de ir al estadio la adaptó desde muy chiquitillo y contó que uno de sus recuerdos imborrables de esos tiempos, posiblemente no le hizo gracia al Pato, pero que él tenía 10 años y que fue en la final del campeonato de 85 en el Morera Soto, con el gol de Miguel Lacey.
Pero al hablar de él dentro de la cancha, recordó que en el colegio se desempeñaba como extremo derecho, le gustaba, hacía goles y hasta le decían que pateaba durillo.
“De hecho me pasó una anécdota no muy bonita en el colegio, pero fue que en esos partidos que había, de campeonato en el colegio, me tocó ser goleador. Nosotros estábamos en noveno, jugamos contra los quintos años y les ganamos y una mejenga de ese campeonato que se fue a penales, la pego yo y el portero cayó, ahí quedó noqueado”, relató.

¿Quién lo hizo herediano? Sin dudarlo, respondió que su papá. Y que en la familia hay de todo, porque tiene dos hermanos mayores, uno es saprissista y el otro es muy liguista.
De sus tiempos de mejenguero, se le vino a la mente una situación difícil que atravesó y que la revivió con la lesión de Santiago van der Putten.
“Ahora me dolió mucho porque Santiago es de los que se sale del canasto, de que se ve la disciplina, un muchacho educado, que sabe hablar muy bien, que le pasara eso… A mí me pasó eso en el colegio, se me fue el ligamento cruzado anterior, meniscos y yo cuando vi esa imagen la sentí y me dolió. Yo era mejenguero, pero se me fue el ligamento desde el colegio”, comentó Mario Chacón.
De hecho, mencionó que a él le operaron los meniscos y el doctor le dijo que no podía volver a jugar.
“Imagínese a que a uno le digan eso. Yo me lesioné en el colegio jovencillo y fue como hasta los 22 años que me operé y me dijeron que no podía jugar más porque tenía el cruzado anterior roto también. Fue más de un año, año y medio de recuperación”, apuntó Mario Chacón.
