Fiorella Masís. 22 julio

En octubre de 2018 la Selección Mayor de Costa Rica goleó a Cuba 8-0 en el premundial, pero en ese momento el marcador pasó desapercibido y los ojos se centraron en Noelia Bermúdez, quien sufrió una grave lesión en los primeros minutos.

La primera temporada de Noelia Bermúdez en España fue con el Levante, en 2016. Archivo
La primera temporada de Noelia Bermúdez en España fue con el Levante, en 2016. Archivo

La guardameta cayó mal, dejando todo el peso de su cuerpo sobre el brazo izquierdo. Los gritos de dolor, lágrimas y las caras de desesperación de sus compañeras fueron señal del camino que apenas empezaba.

La llevaron directo al hospital para operarla de una fractura. Pasaron seis meses para el regreso a las canchas.

En ese entonces se había unido a la Sele procedente de Valencia, su club en España, pero era un hecho que regresaría al país. Antes de fracturarse la estaba pasando mal, la poca participación le estaba provocando tiempos amargos y decidió darle prioridad a esa parte emocional.

El plan estaba claro: volver a Costa Rica, retomar ritmo y dejarse el campo de titular en la Selección.

La lesión vino a cambiar un poco esas ideas, o al menos postergarlas, porque después se adueñó de la portería de Saprissa y se convirtió en fichaje “bomba” cuando la contrató Alajuelense.

Pero ese camino con las rojinegras fue corto, pues a inicios de este año el Deportivo de La Coruña la anunció como su nueva contratación.

Meses antes de esa noticia, Bermúdez mencionó en una entrevista con este medio su intención de volver al fútbol internacional. Antes del Valencia también estuvo en Levante, donde sí jugó y fue protagonista.

La lesión le trajo muchas enseñanzas y de la forma en que suelen hacerlo: de golpe, sin avisar y sembrando el temor sobre el futuro.

“La lesión me cambió, hay semanas en que el brazo se me carga mucho, y cuando me duele debo hacer un alto. También ha sido una etapa de conocer el cuerpo, tengo tornillos que me dicen: ‘suave un toque'”, cuenta entre risas.

Durante los seis meses de recuperación todo le pasó por la mente, lo bueno y lo malo. Temió incluso antes, cuando dejó el Valencia, porque significaba, “en teoría”, dar un paso hacia atrás en su carrera. Luego se vino la lesión.

Pero el tiempo, asegura, le terminó dando la razón en muchas cosas. Le dijo que fue bueno irse de España y que la lesión la haría más fuerte.

“Decidí volver al país por temas personales y no me arrepiento para nada. Me ayudó a recuperarme emocionalmente. Y ahora esta oportunidad llega a reafirmar esa decisión”, afirma días antes de emprender el viaje hasta La Coruña, en Galicia, España.

Bermúdez viajará este sábado hacia el país europeo junto a la defensora Stephanie Blanco, quien también se unirá a las filas del equipo gallego.

El torneo español (Primera Iberdrola) comenzará el 5 de setiembre, por lo que las nacionales tendrán tiempo para hacer pretemporada.

Volver a experimentar esta aventura tiene tintes muy diferentes para Noelia: no solo regresa mucho más madura, tanto personal como futbolísticamente, sino que además lo hace acompañada, y aunque eso pareciera un pormenor, para la oriunda de San Carlos significa mucho.

“Estar sola es durísimo”, asegura con un tono de voz que denota recuerdos en su año en el Valencia.

Tener a Blanco cerca es un plus, y seguramente para la zaguera mucho más, pues a sus 19 años tendrá la primera experiencia afuera.

“Me pongo en el lugar de ella, la primera vez que me fui casi era de su edad. Irnos acompañadas es una ventaja para las dos”, concluyó.

Noelia y Stephannie viajan con visa de trabajo, la cual en principio tiene vigencia para un año, que es el tiempo del contrato. Ambas viajarán en vuelo directo a Madrid. No harán cuarentena, pues la opción es que les hagan una prueba de sangre, y si hay alguna alteración les harán el test del coronavirus.