
Marruecos
El arquero Keylor Navas, uno de los héroes de la Costa Rica que llegó a cuartos de final en el Mundial de Brasil, está viviendo en Marruecos su segunda Copa del Mundo FIFA del año, esta vez la de clubes, que afronta como suplente de Iker Casillas en el Real Madrid.
La prensa española había especulado en los últimos días con que Carlo Ancelotti iba a optar por una rotación en el arco en este Mundial de Clubes y que Navas estaría en el primer partido ante el Cruz Azul mexicano y Casillas defendería la puerta blanca en la final del sábado.
Tanto sonaban los rumores que Ancelotti fue preguntado por ello en la conferencia de prensa de la víspera, donde se negó a facilitar la identidad del arquero titular (que finalmente fue Casillas), que salvo sorpresa de última hora será también el que empiece el partido en la final del sábado.
El internacional español fue además uno de los protagonistas del partido, ya que detuvo un penal en el minuto 40 a Gerardo Torrado, que hubiera acercado al Cruz Azul a 2-1 justo antes del descanso. Casillas adivinó el lanzamiento y el Real Madrid pudo sentenciar en la segunda mitad (4-0).
Navas siguió el partido en el banquillo de suplentes, pero pese a ello está ilusionado con poder ganar en Marrakech el que sería su segundo título oficial —tras la Supercopa de Europa— en el Real Madrid. El arquero fichó antes de la actual temporada, procedente del Levante, donde había logrado ser elegido el mejor arquero de la Liga española.
La confirmación definitiva le llegó en el Mundial de Brasil, donde fue elegido por dos ocasiones mejor jugador del partido, en el empate 0-0 ante Inglaterra en la primera fase y en los octavos de final ganados a Grecia en la tanda de penales (5-3 tras empate 1-1).
En ese partido hizo paradas espectaculares que permitieron al equipo costarricense llegar a la tanda de penales, donde detuvo uno de los helenos, el de Theofanis Gekas, para llevar a Costa Rica por primera vez a los cuartos de final de un Mundial, donde Holanda fue su verdugo en la tanda de penales (4-3 tras 0-0).
Después de ese Mundial su llegada al Real Madrid a principios de agosto continuó dejando a Keylor en una nube.
"Quiero dar las gracias a Dios por hacer mi sueño realidad", comentó en su presentación oficial en el Santiago Bernabeu sobre qué suponía poder llegar a un grande.
Dijo entonces que llegaba al Real Madrid para ganar títulos y el objetivo está ahora muy cerca: si su equipo gana el sábado la final, Navas añadirá a su palmarés como 'merengue' este trofeo, cuatro meses después del éxito en la Supercopa de Europa.
La cuenta podría ampliarse en los próximos meses, ya que el Real Madrid es líder sólido en la Liga española y está clasificado para octavos de final en la Liga de Campeones europea y la Copa del Rey, lanzado por una racha de 21 victorias consecutivas.
Él, mientras tanto, seguirá esperando las oportunidades que Ancelotti le brinda para tratar de convencer y cumplir su objetivo de ser el arquero inamovible del Real Madrid del futuro.