Esteban Valverde. 27 septiembre, 2018
Gilberto Martínez vuelve a la competición, ahora con el F.C. Calcio Acri. Fotografía: Facebook del F.C. Calcio Acri
Gilberto Martínez vuelve a la competición, ahora con el F.C. Calcio Acri. Fotografía: Facebook del F.C. Calcio Acri

El defensor costarricense Gilberto Martínez volverá al fútbol a sus 38 años.

El Tuma, quien había anunciado su retiro de las canchas en diciembre del 2017 en una entrevista con La Nación, ahora aceptó una oferta para reforzar al plantel de la quinta división italiana, F. C. Calcio Acri.

‘Diay, qué le digo, yo llevo en mi sangre el fútbol, pero soy realista, yo mejengueo y todo, pero ya me retiré’, confesó en diciembre pasado. Sin embargo esa misma fiebre por el deporte y sentirse competitivo hizo que el nacional aceptara esta propuesta.

La quinta división de Italia es la que representa el paso entre el fútbol profesional y el balompié amateur en Italia. De hecho, es un campeonato que se juega por regiones, es decir, utiliza un método similar al que usa Linafa en Costa Rica.

La también conocida como Liga Excelencia posee 466 equipos y 28 regiones, y otorga 36 boletos a la Serie D, liga que ya compite en la misma llave de ascensos hacia la Serie A.

En el caso del plantel del tico, el Acri juega en la Excelencia Calabria, que agrupa a los equipos de la región sur de Italia; en ella hay 16 escuadras.

El anuncio lo hizo el equipo en su perfil de Facebook, en donde mencionó que se da un golpe en el mercado debido a la hoja de vida que tiene el nacional.

“Martínez no necesita presentación. Aterrizó en la Serie A en 2002 en las filas de Brescia, ahí jugó 132 juegos y seguidamente se mudó a la Roma”, se lee en el comunicado.

Gilberto, previo a aceptar este nuevo reto, estuvo jugando en un equipo 100 por ciento amateur con el que disputó la división de promoción en Italia, la sexta división, en la que se mantenía ejercitándose.

El exsaprissista continúa sumando experiencias en Italia, donde ya no es parte del balompié profesional, sin embargo continúa haciendo el deporte que lo llevó a convertirse en legionario en 2002 cuando llegó al Brescia.

“El balance es positivo, jugué casi 20 años de forma profesional. Muchas veces lo fácil es llegar, pero lo difícil es mantenerse. Tengo un gran Dios que me cuida y ayuda, y luego mi esposa Priscilla y mi hijo Gilbertillo fueron mi apoyo”, sentenció el Tuma Martínez en diciembre, en entrevista con este diario.