
Keylor Navas no es presidente ni exmandatario, pero ser el arquero titular del Real Madrid lo pone a la altura de cualquier líder mundial.
Tampoco es una estrella de cine ni un cantante perseguido, mas su presencia en sitios públicos genera aglomeraciones como si se tratara de un famoso.
El portero ya no puede ir a la soda Ticolo, en el Mercado Central, a comerse un gallito, como su padre. No porque no quiera, sino porque causaría un caos; probablemente, su comida se enfriaría mientras regala de autógrafos y acepta posar para fotografías.
Ya no es un tico común; él ahora tiene un estilo de vida más reservado, muy cerrado. Y no porque así lo desee... Simplemente, es parte de los efectos colaterales de llevar año y siete meses de pertenecer al equipo blanco, el más mediático.
Hace poco tiempo, guarecerse en un servicio sanitario del Juan Santamaría fue la solución a uno de esos desórdenes que solo el arquero de la Nacional ocasiona, por una foto o una firma.
Ante lo sucedido una y otra vez en la terminal aérea, la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) decidió, por medio de su departamento de Protocolo, buscar soluciones en conjunto con las autoridades aeroportuarias.
La respuesta fue utilizar el salón diplomático para la entrada y la salida de los futbolistas.
“Nuestros jugadores tienen más o menos la figura de un embajador, ellos representan a Costa Rica en los diferentes países por lo que hay un trato diferenciado a nivel de instituciones públicas”, explicó Max Viales, encargado de dichas funciones en la Federación.
La zona donde ayer Keylor, Celso Borges, Óscar Duarte y Bryan Ruiz esperaron por su vuelo tiene sillones, televisión y acceso restringido, además de que posee un acceso y salida desde la calle, lejos de donde entran y salen los pasajeros normales.
El reglamento del uso de esta zona establece en su artículo 2 que lo utilizan: el presidente de la República y la primera dama, los expresidentes de la República y las exprimeras damas, los miembros de los supremos poderes, embajadores nacionales y extranjeros, los representantes de organismos públicos o privados internacionales en misiones oficiales y los presidentes ejecutivos y gerentes de las instituciones autónomas. Ahora también lo hacen los seleccionados ticos.
De esta forma, la comodidad y seguridad del meta del Real comenzó a ser satisfecha, ya que ese era un elemento que preocupaba al originario de Pérez Zeledón, no porque le huyera a la gente, sino por una cuestión de seguridad y comodidad personal.
Sus allegados cuentan que cuando se produce un tumulto, hay golpes con celulares, le jalan la ropa y no se puede desplazar.
Kristian Arguedas, encargado de Comunicación de Keylor desde hace tres años, recuerda que el 2 de agosto del 2014, fecha en la que se anunció que sería jugador del Real, tardaron unos 40 minutos del counter de la aerolínea al puesto de Migración, un trayecto de apenas 100 metros.
Así, será complicado que usted se tope al Halcón en un centro comercial, una sucursal bancaria o un restaurante donde no se pueda reservar. Más allá de que sea por una cuestión de clase, es por confort a la hora de comer.
Solo imagine a Keylor en un restaurante de comidas rápidas.
“Él, acá en el país, maneja su carro, no tiene su propia seguridad, porque no es que tenga miedo. Es una cuestión de evitar multitudes. Él va a restaurantes, pero normalmente en los que se pueda reservar, para compartir en familia tranquilo”, contó Arguedas.
Provecho a su nombre. También hay elementos económicos interesantes de la nueva vida aquel que alguna vez fue un niño de Pedregoso de Pérez Zeledón, al que ahora sus coterráneos le dedican canciones y se las comparten a su madre, Sandra, en su perfil de Facebook.
La marca Keylor Navas Gamboa tiene en la actualidad tres patrocinadores de peso y está cerca de firmar un cuarto. Prestigiosas entidades como Adidas, Movistar y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) tienen a Keylor como una de sus caras.
“Keylor arrastra público, la gente se fija en sus gustos, en cómo viste, en qué tipo de alimentos consume. Se quintuplicó el interés en él, pero ahora también como un personaje mundial. Sus condiciones para poder patrocinarlo son de primer mundo”, agregó Arguedas.
Por Keylor Navas, el departamento de Seguridad de la Fedefútbol tuvo que crecer. Ahora, la logística es mayor cuando los jugadores van a salir de las instalaciones de Proyecto Gol.
También ocasiona inevitables invasiones de aficionados en la cancha del Estadio Nacional, situación que no se dio ni cuando la Selección clasificó al Mundial del 2002, menos en el 2006 o el 2014.
Así vive Keylor: como un héroe con constante reconocimiento. Según sus cercanos, eso no le incomoda, pero sí lo obliga a llevar una vida como la tiene cualquier jugador del Madrid.
