Fanny Tayver Marín, Esteban Valverde. 22 agosto
Bryan Ruiz ingresó en el minuto 80 del partido entre Independiente y Santos, en los octavos de final de la Copa Libertadores. Fotografía: AP / Gustavo Garello
Bryan Ruiz ingresó en el minuto 80 del partido entre Independiente y Santos, en los octavos de final de la Copa Libertadores. Fotografía: AP / Gustavo Garello

El empate sin goles contra Independiente en Buenos Aires era un gran resultado para el equipo de Bryan Ruiz, en el juego de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. No era conformismo, pero es que sacar ese resultado en Argentina para cerrar la serie en casa se convertía en un panorama bastante alentador para el Santos.

Pero la alegría le duró poco al club del capitán de la Selección Nacional, porque horas después se destapó un problema.

El equipo brasileño está en serios aprietos y se expone a perder ese juego del martes por 3-0, un marcador que lo dejaría cuesta arriba en su intento de avanzar, a pesar de que el 28 de agosto será el partido de vuelta en Sao Paulo.

La discordia se origina en que Independiente acusa al Santos de alinear de forma indebida a un jugador en el Estadio Libertadores de América, en Buenos Aires, Argentina.

Se trata del uruguayo Carlos Sánchez, quien fue de la partida y salió del campo en el minuto 79 para cederle su espacio al costarricense.

¿Por qué jugaba Sánchez? Eso se cuestionaban los aficionados en redes sociales mientras el partido estaba en trámite.

La duda llegó a los dirigentes del Independiente, quienes se percataron de que el volante charrúa fue expulsado en su último compromiso disputado en una competición de la Conmebol, algo que ocurrió en noviembre de 2015, cuando defendía los colores del River Plate y le mostraron la roja ante Huracán, en la Copa Sudamericana.

Carlos Sánchez (de blanco) y Maximiliano Meza en el juego entre Independiente y Santos. Fotografía: Juan Mabromata / AFP
Carlos Sánchez (de blanco) y Maximiliano Meza en el juego entre Independiente y Santos. Fotografía: Juan Mabromata / AFP

El futbolista no había completado el castigo, porque después de jugar en Argentina se marchó a México y en los últimos años jugaba con Monterrey.

“Lo expulsaron y tuvo una sanción de tres partidos, pero después se fue a Monterrey y ahora volvió al Santos. Lo que pasa es que él tendría que cumplir un partido de suspensión, porque la Conmebol hizo una amnistía a las sanciones en 2016, entonces, si eran tres partidos se bajaron a uno, pero él debería de haber cumplido un partido de suspensión”, expresó a La Nación el periodista de ESPN Brasil, Tonhao Strini.

Según el artículo 78 inciso C del reglamento de la Conmebol, tienen que pasar tres años para que una suspensión de un partido prescriba y en el caso de Sánchez, le faltaban tres meses para que eso ocurriera.

Independiente ya hizo la protesta formal y según las normas de la Conmebol, si se comprueba que ese futbolista estaba inhabilitado para jugar, el Santos perderá el juego por 3-0.

“Sánchez participó en el partido e Independiente habla de que es irregular lo que ha pasado. Ellos se fueron a la Conmebol y entonces la Conmebol abrió un proceso disciplinario para saber si Santos ha cometido un error y el empate de 0-0 cambiaría a una victoria de Independiente por 3-0”, indicó el comunicador.

También contó que la versión del Santos es que consultaron el sistema de la Conmebol, donde se puede ser ver si los jugadores tienen alguna sanción pendiente de cumplir.

“Y en ese sistema no había nada sobre el jugador Carlos Sánchez; pero la Conmebol tiene en su unidad disciplinaria que Carlos Sánchez sí tendría tres partidos de suspensión por cumplir que después se limitaba a uno y entonces eso es lo que pasa. El presidente del Santos irá a hablar directamente con Conmebol para intentar cambiar lo que podría ser una derrota muy grande para el equipo de Santos”, añadió Strini.

Un punto que juega en contra del Santos es que esa sanción solo es aplicable mientras el jugador esté inscrito en una competencia de la Conmebol, por eso es que debía cumplir con ese juego de suspensión al volver a jugar en Sudamérica, a pesar de que durante todos estos años estuvo activo en México.

“Solamente en torneos de Conmebol, no se podría en Mundial de Clubes, por eso es que se fue a Monterrey y no tenía cómo cumplir eso, ahora que volvió y está en Santos, en su estreno en la Libertadores no podía jugar en el primer partido, debió hacerlo en el segundo, la próxima semana”, explicó el comunicador brasileño.

Al finalizar ese partido del martes y antes de que se prendiera la mecha de la polémica con esta situación, Bryan Ruiz declaró en Fox: “Independiente es un gran equipo en su campo, creo que es un buen resultado, habríamos preferido anotar un gol por lo menos, pero bueno, el empate nos da la posibilidad de cerrar en casa y clasificar, pero no va a estar fácil”.

El tico también dijo que el conjunto argentino es muy bueno, “igual nosotros sabíamos que teníamos que mantener el cero y que en cualquier momento podíamos meter un gol y complicarlos. No se nos dio el gol, pero el resultado no es malo”.

Ruiz descartó que el partido de vuelta se catalogara como fácil para el Santos.

“No va a ser fácil, hay que manejar el partido inteligentemente allá y tenemos 90 minutos para poder ganar el partido”, acotó Ruiz.

Habrá que esperar la resolución de la Conmebol ante la queja del Independiente, pero si la serie parecía de dientes apretados con ese 0-0 en el primer duelo; si se resuelve en la mesa que el cuadro argentino llega a Brasil con una ventaja de 3-0, las cosas serán mucho más complicadas para el equipo del capitán de la Selección.