Fanny Tayver Marín. 28 junio
Bryan Ruiz tiene contrato con el Santos de Brasil hasta diciembre. El tico confiesa que le gustaría volver a Europa, pero no descarta la MLS o volver al fútbol nacional. Fotografía: Rafael Pacheco
Bryan Ruiz tiene contrato con el Santos de Brasil hasta diciembre. El tico confiesa que le gustaría volver a Europa, pero no descarta la MLS o volver al fútbol nacional. Fotografía: Rafael Pacheco

Con más de 100 días de cuarentena en Brasil, Bryan Ruiz sacó poco más de 20 minutos para lanzar una pista sobre su futuro, recordó el clásico más trascendental en la historia de Liga Deportiva Alajuelense y se atrevió a enviarle un consejo al joven saprissista Manfred Ugalde para su futuro.

En una extensa entrevista que concedió a la Concacaf, el capitán de la Selección Nacional en Brasil 2014 y Rusia 2018 mostró su preocupación porque el brote de contagios por la covid-19 en territorio brasileño presenta cifras muy alarmantes.

“Salen entre 40.000 y 50.000 infectados por día, con más de 1.000 muertos por día. Es muy difícil la situación. Hay que quedarse en casa y veo difícil que el fútbol vuelva pronto aquí, porque Brasil es un país muy grande y si quiere volver, tiene que estar bien en la mayor parte del país y veo muy difícil que pase eso”, relató el volante.

De cara a su futuro, reiteró que él tiene contrato hasta diciembre con el Santos.

“Las cosas no han salido aquí como uno esperaba, pero bueno, es parte del fútbol y de momento tengo contrato con ellos hasta diciembre y vamos a ver, si no sale algo antes, o si no se arregla antes, esperaremos a terminar diciembre. Soy sincero en que me gustaría volver a Europa, es un sueño que tengo. La MLS me llama también la atención, pero no puedo decidir nada hasta que no solucione con Santos”, manifestó Ruiz.

Empero, el rumbo perfectamente puede cambiar y si en su destino está regresar al fútbol nacional, estaría dispuesto a hacerlo y disfrutarlo.

“No le cierro las puertas al fútbol de Costa Rica en estos momentos tampoco. El fútbol cambia muy rápido. Hoy mi idea es intentar regresar a Europa, pero si no sale nada capaz que la MLS viene con algo que me interesa, que es una liga que va creciendo mucho, una liga que da una cercanía más hacia Costa Rica, en una edad en la que uno va pensando que le queda poco”, citó.

Y agregó: “O regresar a Costa Rica, ya con la familia, no sé. De momento, mi idea es poder solucionar con Santos antes de diciembre y si no se soluciona terminar mi contrato en diciembre y buscar salir a Europa y, si no, ver cuál es la mejor opción en ese momento”.

El clásico. De las proyecciones a futuro, la charla también llevó a Bryan Ruiz a revivir su mejor recuerdo en un clásico con la camisa de Liga Deportiva Alajuelense y no podía ser otro que aquella final de Concacaf, en mayo de 2004, en la que los rojinegros se dejaron el título con un marcador global de 5-1.

“Para mí fue muy lindo poder jugar ese torneo tan joven. Yo debuté con la Liga a los 18 años recién cumplidos y lo bueno para mí fue que en tres años que estuve en Alajuelense gané el campeonato nacional, la Copa Uncaf y la Concacaf. Para mí fue muy importante y muy lindo participar en ese torneo y poderlo ganar. Esa final la jugamos contra Saprissa, un clásico nacional. Primera vez en la historia que se jugaba una final de Concacaf entre dos equipos nacionales y para nosotros fue muy importante”, mencionó.

Rememoró que antes de jugar esa final ante Saprissa, la Liga le hizo frente a una semifinal muy dura contra Monterrey.

“Ganamos en el estadio Morera Soto 1-0, fuimos allá con la obligación de defender ese resultado y me expulsaron a mí en ese primer partido. Fue mi primera y única expulsión en el fútbol por un error que cometí de tirarle el brazo a un contrario en una jugada dividida. Me expulsan, yo estoy fuera y rezando para que no nos empaten. Nos empatan con un gol en fuera de juego cerca del final y era muy difícil”.

En los tiempos extras, Alajuelense perdió otro hombre por expulsión y la cuesta se empinaba más.

“Teníamos dos menos, jugando contra Monterrey, en la casa de ellos. Iba a ser muy difícil y en una jugada individual recuerdo que Michael Rodríguez logra anotar el 1-1 que nos dio la clasificación a la final. Esa clasificación fue de muchas emociones para nosotros y para mí de mucha experiencia por todo lo que pasó”.

Si aquel pase a la final fue una gesta para los erizos, lo que sucedió después, mucho más.

“Llegar a jugar la final, en un clásico, estaba de por medio si se jugaba o no el Mundial de Clubes. Se empató el primer partido de visita (1-1) y en casa ganamos 4-0, en un clásico demasiado lindo, demasiado inolvidable para nosotros y que al final resultó muy bien”, citó Ruiz.

Voz de experiencia. Otra consulta para Bryan fue qué recomendación le da a Manfred Ugalde y sin pensarlo mucho, el ’10′ de la Sele respondió: “que sea ambicioso”.

“Es un jugador que no lo conozco en persona, no lo he podido tener en la Selección porque no hemos coincidido, ojalá lleguemos a coincidir, pero a lo que he visto me parece un jugador centrado, un jugador que a su corta edad sabe lo que hace, sabe a lo que juega, claramente tiene que saber que tiene mucho que aprender y mucho que crecer y va a depender de él”, opinó.

Añadió que Ugalde debe ser ambicioso, que no se conforme y que cuando logre marcharse al extranjero, intente hacerlo de una vez al Viejo Continente.

“Que si está en Saprissa que sueñe con ir a la Selección, con ir a Europa, ojalá sea a Europa, porque ahí va a crecer muchísimo más, va a aprender más. Si no, pues ya él tomará sus decisiones, pero que si llega y triunfa en un lugar, que no se conforme, que quiera algo más, que mantenga los pies bajo la tierra, pero mi principal consejo es ese, que sea ambicioso y que nunca se conforme con lo que va consiguiendo, porque tiene calidad para mí para hacer las cosas bien”.

Con todo su recorrido y todo lo que ha visto, Ruiz señala: “Yo creo que muchos jugadores muchas veces tienen calidad a corta edad, se conforman y después el tren pasa y los deja. Yo creo que a él, que se le ve que tiene calidad, que está joven, que no se conforme y que sea siempre ambicioso, en el buen sentido de la palabra”.