
París, Francia. En plena reconstrucción, la selección italiana de fútbol entrenada por Roberto Mancini logró un empate 1-1 este viernes en el Stade de France contra su similar de Francia, que con Zinedine Zidane en el banquillo había sido hasta ahora imparable en esta Nations League europea.
A un nuevo golazo de Michael Olise (55′), la Azzurra respondió con un tanto de Alessandro Bastoni (68′) para firmar unas tablas que dejan mejor sabor de boca a los italianos.
Con cuatro puntos, la Azzurra se mantiene en tercera posición del grupo A1, que sigue liderado por Francia, ahora con siete unidades. Entre medias, con seis puntos, está Bélgica, que en el otro encuentro del día se impuso 3-0 a la colista Turquía.
En la cuarta y última fecha de esta ventana internacional, Francia recibirá el lunes a los Diablos Rojos belgas e Italia ejercerá de anfitrión para los turcos en Bolonia.
Era una noche de gala en el Stade de France y Francia no pudo regalar la alegría esperada a sus hinchas, que habían llenado el principal estadio del país para ver el primer partido de Zidane como local siendo entrenador de los Bleus.
El recinto de Saint-Denis, en la periferia norte de París, está unido a la leyenda de Zizou, que condujo allí a Francia a su primer título mundial en 1998, con un doblete en aquella final ante Brasil.
Pero a sus buenos recuerdos no podrá sumar un estreno local exitoso como seleccionador por este 1-1, más amargo que dulce, ante Italia.
“Estoy contento con el rendimiento de mi equipo y con lo que he visto”, declaró Zidane tras el partido.
“Estoy contento con el contenido, pero no con el resultado. Merecíamos más”, apuntó.
Sin Kylian Mbappé, lesionado en una rodilla hace una semana en Turquía y que fue desconvocado, y con un Ousmane Dembélé por ahora sin pólvora en esta Nations, Michael Olise asumió el rol de líder ofensivo.
Una de las ventajas de Zidane es que en Francia encuentra abundancia de talento en cada línea.
