
En el fútbol, las nociones de lo correcto y lo ético son corredizas. A la hora de opinar y juzgar, lo importante no es lo que pasó, sino quién lo hizo y, principalmente, para cuál equipo juega el que lo hizo. Si es de mi club, todo se justifica, relativiza, perdona y olvida. Si es del rival, voy a exigir el más severo de los castigos.
Mariano Torres, la gran estrella del Saprissa, encaró y manoteó en el brazo a un comisario de Unafut. No nos lo contaron; todos lo vimos a través del video. Fidel Escobar también se apuntó a la malacrianza y a cada jugador le impusieron tres partidos. Sanción de rutina, dado lo ocurrido en el Lito Pérez, pero como vienen las semifinales, Saprissa hará todo lo posible por evitar o al menos postergar la suspensión.
Erick Lonis dio algunas líneas sobre la defensa que asumirán para los futbolistas y hasta mencionó como contexto el calor de Puntarenas (!!!). Por cierto, la otra vez que Mariano tuvo un “contacto inapropiado” con un árbitro asistente era de noche, por lo cual supondremos que era una noche particularmente calurosa.
Con sol o sin sol, la conducta de Mariano resulta injustificable. Es el capitán y referente del equipo, lo cual constituye un agravante. De alguna forma, hasta podría pensarse que valida y alienta a otros, como Fidel, a comportarse igual: si el líder del equipo grita y vuela manotazos, está marcando el ejemplo a seguir.
La imprudencia de Escobar es doblemente censurable cuando está tratando de consolidar su posición en la lista de Panamá para el Mundial; casi no ha jugado este semestre y ahora él mismo se encarga de reducir su vitrina. No es solo el honor de representar a su país, sino que hay muchos dólares en juego para el Saprissa.
Ahora se vendrá una de esas novelas extracancha que matizan los campeonatos cada semestre. Y de nuevo, se ponen a prueba las inestables nociones de ética, que van y vienen según sea el protagonista.
No pretendo que quienes lean este comentario me den la razón. Retomando el primer párrafo, es fácil suponer quiénes se alinearán del lado de los jugadores de Saprissa y quiénes exigirán el castigo; la gran mayoría se basará en el color de la camiseta y no en el peso de los hechos o los argumentos. Por esa misma razón, tampoco espero que quienes llamaron en el pasado a quejarse por una columna de este servidor contra otro equipo, hoy llamen para felicitar.
