
El promotor y jefe de la boxeadora costarricense Yokasta Valle no puede ser mas feliz al ver a su novia ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno e imponer, además, un récord olímpico.
Jutta Leerdam ya no es solo una campeona olímpica: es un fenómeno global. En Milán-Cortina 2026 ganó la presea en los 1.000 metros de patinaje de velocidad y firmó un récord olímpico de 1:12.31 para la distancia.
Pero más allá de las competencias, su figura trasciende el hielo y cada gesto se convierte en debate público, entre la admiración y la crítica. En esa búsqueda de atención también figura su novio, el youtuber Jake Paul, quien es el jefe de la boxeadora Yokasta Valle.

Jake Paul, junto a Nakisa Bidarian, fundaron Most Valuable Promotions (MVP), empresa enfocada en promover combates de alto perfil y firmar a destacados boxeadores, incluidas las hermanas costarricenses Yokasta y Naomy Valle, quien forman parte de la promotora desde el 2025.
Paul y Leerdam desataron un incendio mediático mucho antes de que la neerlandesa compitiera en las justas de Milán-Cortina 2026, al optar por viajar en avión privado, rodeada de su séquito.
En los Países Bajos, ese gesto se interpretó como una declaración de independencia: Leerdam ya no se debe solo a su equipo, sino a su propio imperio mediático. Y ahí comenzó el escándalo, de acuerdo con el diario digital www.mundiario.com.
Según la cadena deportiva Beins Sports, la relación entre Jake Paul y Jutta Leerdam empezó en 2023, cuando el youtuber la invitó a su pódcast. Meses después, la relación se hizo pública; desde entonces, se les ha visto apoyarse mutuamente en sus respectivas competencias deportivas.
El exjugador de la Selección de los Países Bajos, Johan Derksen, subcampeón del mundo en los mundiales de Alemania 1974 y Argentina 1978, la acusó de comportarse “como una diva” y aseguró que no lo toleraría si fuera su entrenador.
El conflicto es claro: Leerdam compite contra rivales en la pista, pero también contra la percepción de un país que idolatra a sus campeones y rechaza que se muestren intocables.
