
Stewart Gómez es el presidente de la Liga de Fútbol Playa desde 2018, pero su nombre tomó relevancia mediática porque disputa una silla en el Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol con Roberto Artavia, presidente de Saprissa.
Gómez habló con La Nación y aclaró que detrás de su postulación solo hay interés en trabajar en pro del fútbol, no como se ha mencionado en redes sociales o programas deportivos, donde se insinúa que existe un compromiso político de cara a la elección de 2027 con su eventual llegada al Ejecutivo.
—¿Cómo ha vivido este periodo de disputar una silla en el Comité Ejecutivo de forma tan mediática?
—Yo creo que se ha hecho más mediático que otra cosa; esto es lo que uno no esperaba. A nivel dirigencial, nosotros estamos bien, estamos tranquilos. Cuando postulé mi nombre fue porque, como liga, siempre postulamos al presidente de Fútbol Playa y, en este caso, soy yo.
“Nosotros creemos que la Liga de Fútbol Playa debe estar ahí. Nadie va a pelear por el fútbol playa ni por su presupuesto si no tenemos representación. Tener una persona que nos represente es lo que creemos que nos puede ayudar a seguir creciendo”.
—¿Qué piensa de tener a Saprissa al frente?
—Es un David contra Goliat, pero hay que tener claro que la asamblea de la Federación Costarricense de Fútbol la componen 32 miembros, no las personas actuales que están en el Comité Ejecutivo.
“El tema de que esto se hiciera como una lucha Saprissa contra la Federación o contra no sé quién, pues no sé… Al final, siento que ellos reclaman que el puesto es de la institución, pero eso no es así, porque los puestos son de personas, no de organizaciones. Las sillas del Comité no tienen dueño; no es obligatorio que, cuando alguien renuncia, sea sustituido por alguien de la misma institución. Saprissa reclama su puesto, pero ninguno de los que estamos involucrados tiene responsabilidad de que don Juan Carlos Rojas renunciara.
“Esto se volvió mediático porque es Saprissa; si fuera otro club o liga, no pasaría nada”.
—Tengo entendido que hay una alianza de las ligas “pequeñas” (Sala, Femenino y Playa) para votar en conjunto esta vez.
—Yo veo la Fedefútbol como la mamá y nosotros como los hijos, y el fútbol playa es el hijo menor. Nosotros, como ligas pequeñas, queremos tener representación; queremos ese músculo que nos permita crecer.
“Como Liga de Fútbol Playa trabajamos solos, pero hemos realizado eventos internacionales. Pronto tendremos la Copa América de Fútbol Playa y nos visitarán 48 equipos; entonces, hemos demostrado cosas importantes. Soy presidente desde 2018 y ya sé cómo se maneja esto. Solo queremos que las otras ligas sean escuchadas”.
—Detrás de todo esto… ¿hay algún compromiso político de cara a la elección del Comité Ejecutivo en 2027?
—Al menos de nuestra parte, no. Yo postulé porque siempre lo hacemos, pero nadie se me ha acercado a plantearme algo. No tengo ningún compromiso político después de la votación.
—A usted lo apoyan ocho equipos de Primera División, las ligas de Fútbol Playa, Fútbol Sala y Femenino, y todo hace indicar que también la Liga de Ascenso… ¿Cómo convenció a todos? Eso sumaría 22 votos.
—En realidad, mi campaña fue el trabajo. Lo nuestro es trabajar, llegar a aportar. Yo trabajé con doña Alejandra Ordóñez, aprendí mucho en Puntarenas FC, entonces mi propuesta es llegar a trabajar. No quiero figurar ni tener un puesto solo para que mi nombre esté en el Ejecutivo.
“He sido parte de la Comisión de Selecciones y también de la Comisión de Finanzas; no soy ignorante del tema. Conversando con presidentes y ligas, yo propongo trabajo y aportar proyectos en pro del fútbol”.
