
No podía ser de otra forma. Guadalupe FC consiguió ganarle 2-1 a Puntarenas FC con un gol en tiempo de reposición y por medio de un penal. Después de 56 días, el cuadro guadalupano volvió a celebrar y, de esta forma, recortó la distancia a ocho unidades con San Carlos en la tabla acumulada.
La dinámica del cotejo provocó incluso un enfrentamiento en las graderías entre las aficiones de Puntarenas y Guadalupe, sobre todo porque el resultado frena las aspiraciones porteñas de alcanzar la zona de clasificación, pero le da a los guadalupanos una esperanza en medio de las sombras.
El partido fue disputado, con acciones en ambos marcos, pero sobre todo con un cierre de compromiso bravo.
El equipo que abrió el marcador fue Puntarenas. Los porteños consiguieron, por medio de Pablo Álvarez, marcar al 82′; sin embargo, esa alegría solo duró dos minutos, porque al 84′ igualó Kenneth González luego de un gran centro de Marvin Angulo.
El duelo tenía toda la pinta de terminar 1-1, pero el cierre del encuentro fue una locura.
Llegó un ida y vuelta entre ambos planteles, al punto que una jugada que en principio no parecía penal terminó siendo sancionada por el central, David Gómez.
Joao Malek, delantero de Guadalupe, logró sacar una falta que el VAR revisó y pidió a Gómez que reconsiderara. Ahí comenzó el drama.
Marvin Angulo tomó el balón para ejecutar el penal. El remate fue detenido por Adonis Pineda en primera instancia, pero nuevamente se dio una revisión, esta vez por una invasión al área, por lo que el lanzamiento se repitió. Angulo no desaprovechó la segunda oportunidad y, en el minuto 97, marcó la diana de la victoria.
El segundo gol desató el enojo de los puntarenenses en las gradas. Hubo enfrentamientos verbales e incluso la seguridad privada tuvo que intervenir.
Al final, Guadalupe consiguió ganar, vuelve a encender la luz de la esperanza de salvarse y le exige a San Carlos que no se confíe, porque son ocho puntos de distancia entre ambos en la acumulada, con 18 todavía en disputa.
