Pedro Navarro vivió un miércoles 22 de abril particular. El analista arbitral de Teletica y exárbitro tuvo que hacerse cargo de la coordinación de la seguridad, en la Universidad de Costa Rica, ante la toma del edificio de la rectoría de la organización educativa.
El exréferi habló con La Nación 24 horas después de lo sucedido y explicó con detalle cómo vivió esos momentos, donde la confusión se apoderó de las instalaciones por la decisión de un grupo estudiantil de entrar al inmueble como medida de protesta.
El origen de la situación es el fracaso de las negociaciones entre el gobierno de Rodrigo Chaves y las universidades públicas por el FEES 2027.
Este jueves, la toma de la rectoría continuó y los estudiantes aseguraron que lo que piden para acabar con la medida es la salida del rector, Carlos Araya, porque consideran que no está velando por cuidar los intereses de la educación superior del país.
Además de lo sucedido en las instalaciones universitarias, los estudiantes también realizaron un bloqueo en la calle principal de San Pedro.
Navarro aclaró que el como Director de Servicios Generales de la UCR tiene entre sus responsabilidades la seguridad del campus universitario, más en este momento que el encargado del departamento está incapacitado.
“Yo asumí la jefatura. La experiencia fue interesante y nueva y quedará de recuerdo, aquí lo importante es que los estudiantes no trataron de agredir, ni golpear. Por tratar de entrar se armó una masa, pero tengo que decir que todos resguardaron la integridad física de los oficiales, el volumen nos hizo apartarnos a nosotros (seguridad)”, afirmó.
Navarro dio a conocer que él, junto con su equipo, se colocaron en las puertas del edificio para intentar controlar el ingreso de los manifestantes, pero siempre con el diálogo como forma de evitar hechos de violencia.
“Hubo un momento en que ya no pudimos sostener y bueno se nos vino la masa, pero esto fue por varios sectores hasta que se quebraron los ventanales. Cuando esto sucede a mí sí me preocupó mucho porque alguien se podía cortar”, dijo.
De hecho, en un video que La Nación se ve a Navarro gritándoles a los estudiantes; según el exárbitro, lo que intentaba era hacer entender que se podía dar una cortadura por los vidrios que habían quedado pegados a la pared.
“Yo me corro, pero noto que quedó un pico muy grande de vidrio cuando se quebró la ventana, yo solo gritaba: ¡Cuidado! ¡Se van a cortar! Una vez que la ventana se rompió por completo, pues los dejamos pasar”, acotó.
Pedro explicó que él mismo buscó la forma de acercarse a los líderes de la manifestación y así evitar que se diera la toma del edificio.
“Yo hablé con ellos, intenté dialogar, pero ya cuando ellos decidieron, pues dimos un paso hacia atrás. La mayor preocupación era que nadie se cortara. Yo no sentí ningún golpe ni intencional, ni por el volumen de la gente. Sería mentir decir que se dio alguna agresión”, pronunció.
Ya este jueves las aguas y la tensión bajaron, aunque ahora la función de Navarro y su equipo a cargo es velar por la seguridad de todos. Hasta de los estudiantes que están en el edificio.
“Hoy (jueves) tuvimos que ayudarles a apagar una alarma, ahora lo importante es que estén bien y que las autoridades dialoguen con ellos. Pendientes si ocupan algo, en eso estamos”, finalizó.
El exárbitro declaró que él mismo ha ido al lugar, ya que quiere que todo se mantenga bajo control, aunque la negociación para que los estudiantes salgan del edificio no depende de él.
Pedro Navarro hasta preocupó a sus familiares, sin embargo rápidamente él les confirmó que estaba bien y que no había pasado a más la situación. El propio exárbitro destacó que para él la toma del edificio fue sin una violencia grave.
“Ahora estoy concentrado con la Semana Universitaria y este caso que estamos viviendo, pero todo se mantiene bajo control esperando que las conversaciones rindan frutos para acabar con la situación que se presentó en el edificio de rectoría”, acotó.
