
Mínor Díaz fue el entrenador que dirigió a la Asociación Deportiva Guanacasteca (ADG) cuando el equipo ascendió a la Primera División en 2023. También fue el timonel que estuvo al frente del cuadro pampero en su último suspiro en la máxima categoría, cuando el club sufrió la revocatoria de la licencia en 2025 por presuntas irregularidades administrativas y financieras.
Ante esto, el técnico detalló que, un año después de esa situación, aún guarda dolor por lo vivido, sobre todo porque no vislumbra una salida y percibe que el equipo sigue buscando soluciones con las mismas personas que ocasionaron la situación.
“El dolor que se siente es indescriptible, porque yo ascendí al equipo después de 20 años. Recuperar al equipo en Primera División y la alegría de la afición fue algo trascendental. Hoy en día es difícil ver el regreso del club a la máxima categoría. Le tengo un gran cariño a la institución, pero lo que pasó es increíble”, afirmó.
Mínor señaló que no entiende cómo en la ADG no se han dado cambios administrativos notorios que permitan una transformación real en el club.
“A mí me molesta que esa gente siga ahí. ¿Cómo pueden mantenerse después de todo lo que pasó? Quienes perjudicaron al club no deberían seguir dirigiéndolo. Nuestra provincia está sin un equipo histórico; conozco mucho talento que quedó sin vitrina por quienes manejan el club. La verdad, esto me molesta mucho”, declaró.
Por último, el estratega explicó que mantiene una demanda laboral contra Guanacasteca, ya que solo le pagaron una quincena, pese a que había firmado por un año.
“El proceso laboral sigue. La audiencia estaba programada para el 28 de abril, pero se reprogramó para el 1.° de octubre. A mí solo me pagaron 15 días, así que reclamo lo que me corresponde”, concluyó.
