
El inicio del 2026 para Alajuelense está siendo complejo. El equipo campeón nacional no se encuentra y, luego de siete jornadas, está fuera de la zona de clasificación y con el clásico contra Saprissa a la vista.
Morados y manudos se verán las caras el sábado a las 8 p. m. en el Ricardo Saprissa; pero, sin duda, el equipo que llega tambaleándose es la Liga, debido a que suma cuatro tropiezos que lo colocan en un ambiente de presión.
Para empezar, la Liga inició con el pie izquierdo la defensa del trofeo. Los manudos, en la primera jornada del campeonato, igualaron 2-2 con Liberia en el Morera Soto.
Aquel resultado comenzó a afectar la confianza rojinegra y Óscar Ramírez empezó a hablar de que el conjunto necesitaba tiempo para recuperarse, luego de ser, junto con Saprissa, uno de los dos últimos equipos en terminar su participación el torneo anterior.
Sin embargo, en la fecha tres, la Liga recibió un duro golpe al perder con un rival directo en la lucha por los cuatro primeros lugares: Cartaginés.
Los brumosos vencieron 1-0 a los manudos en el estadio Fello Meza.
Posteriormente en la jornada seis, el monarca no pudo con otro adversario directo en esa pelea: Herediano. Empataron 1-1 en el Alejandro Morera Soto, por lo cual desperdiciaron la ventaja de estar en casa.
La Liga no ha podido superar a sus rivales directos y ahora jugará contra Saprissa en la Cueva.
El golpe más fuerte que ha recibido el club de Óscar Ramírez hasta el momento es la eliminación del Torneo de Copa, a manos del Municipal Liberia, con un marcador global de 4-2 (perdieron 0-1 en Alajuela y 3-1 en la Ciudad Blanca).
Y ahora, una semana antes del juego contra Saprissa, los manudos perdieron en su propia casa 1-2 contra Sporting, uno de los equipos con los que no deberían ceder puntos, ya que lucha por no descender.
Alajuelense no ha podido sortear cuatro golpes que ponen contra las cuerdas su presente. Los erizos pasaron de extasiarse con la 31 a sufrir porque no tienen claridad sobre su actualidad.
El juego contra Saprissa le permite a Óscar Ramírez tener la oportunidad de respirar, y el “Macho” así lo declaró luego de la derrota contra Sporting.
La Liga, además de mostrar irregularidad en los resultados, también ha tenido que sortear una serie de inconvenientes que le afectan en lo colectivo, como la poca presencia de uno de sus principales hombres, Anthony Hernández, quien sigue afectado por una lesión muscular.

Luego del cotejo contra Sporting, los manudos quedaron con las siguientes dudas: Hernández, Joel Campbell, Fernando Piñar, Rónald Matarrita y Ronaldo Cisneros.
“Estamos en una rachita negativa. Sería importante poder ganar ese partido y dar ese control de lo que estamos realizando. Ese triunfo sería muy motivante”, puntualizó el Machillo de cara al vital partido contra la S.
Alajuelense, de 21 puntos posibles, solo tiene nueve. En el torneo nacional ya acumula dos fechas sin triunfar y en el plantel comienzan a verse señales de frustración, como las faltas fuertes que cometió Alexis Gamboa contra Sporting cuando quedaba poco tiempo para buscar una igualdad que no llegó.
