
El Municipal Liberia ya consiguió la clasificación a las semifinales del Clausura 2026. Lo hizo al vencer a Sporting 1 a 0. Ahora, los guanacastecos llegan a la última fecha del torneo nacional, contra Alajuelense, con la tranquilidad de tener el boleto, pero en el club aseguran que no hay relajación.
La Liga todavía está en la pelea por acceder a las semifinales y, para conseguirlo, además de depender de otros resultados, el cuadro manudo debe ganar los seis puntos que le restan: ante Puntarenas y los liberianos.
Wílder Eusse, presidente de Liberia, aseguró que él mismo ha trasladado al plantel la importancia de sacar los tres puntos contra la Liga el fin de semana venidero, porque están peleando el acceso a la Copa Centroamericana con Cartaginés.
Liberia es quinto de la tabla general con 57 puntos, los mismos que tienen los brumosos en el cuarto puesto, pero con una diferencia de gol de 8, mientras que los guanacastecos tienen solo 4 a favor.
Costa Rica posee cuatro cupos para la Copa Centroamericana. Dos son para los campeones de cada torneo y los otros dos se asignan por tabla acumulada. Si un equipo repite como campeón (en este caso, Alajuelense), el otro boleto para el torneo del istmo también se asigna por la tabla.
“Liberia está peleando por la Copa Centroamericana, pero este primer objetivo de clasificar nos llena de más confianza para el domingo, esperando lo que se venga. Ante la Liga vamos a buscar el partido por las aspiraciones que tenemos; siempre queremos ganar. Tenemos jugadores golpeados, pero todos quieren jugar”, afirmó el jerarca liberiano.
Eusse profundizó en que ellos no piensan en darle “un golpe de gracia” a la Liga.
“Sea la Liga o sea cualquier club, vamos con todo; no le vamos a regalar nada a nadie. Hay que aprovechar este momento de efervescencia y ánimo del club porque llevamos ocho victorias seguidas”, declaró.
De hecho, el jerarca ya palpita las semifinales y acotó que, a diferencia de hace un torneo, ahora tiene un plantel más maduro, que ha demostrado que puede sacar resultados determinantes, como el triunfo contra Sporting o la victoria frente a Saprissa en el Ricardo Saprissa.
“Las finales se juegan muy diferente. El equipo está más maduro; hay mucho jugador joven, pero con experiencia de cancha. Los dos últimos juegos tenían presión extra y sacamos el resultado. Sin duda, nos demostramos que hemos crecido. Siento que el grupo tiene sed de historia, de triunfo. El 50% de los jugadores son menores de 23 años y eso nos da hambre de protagonismo”, agregó.
