Fernando Batista, seleccionador de Costa Rica, llegó al país a inicios de marzo, por lo que tiene apenas un mes y medio en territorio nacional; es decir, poco tiempo para sentirse 100% identificado con el país. No obstante, asegura estar feliz en Costa Rica.
Batista tiene 55 años y, desde su nombramiento, se ha dedicado principalmente a ver mucho fútbol, analizar una y otra vez el plan a seguir con el equipo patrio y probar la comida que se prepara en el Proyecto Gol, casa de las Selecciones Nacionales.
De hecho, confesó que conoce poco de la gastronomía costarricense, aunque curiosamente probó el gallo pinto pero fuera de nuestras fronteras, durante la gira que realizó el plantel nacional a Turquía, donde enfrentó a Jordania e Irán.
“Ahí les hicieron a los muchachos y lo probé. Estaba bien, pero yo no soy de comer tanto; aun así, sabe muy bien”, declaró con una sonrisa.
Un día para el timonel inicia a las 8 a. m., cuando llega al Proyecto Gol, donde permanece hasta las 6 p. m. Pasa la jornada en reuniones con su cuerpo técnico, además de estudiar constantemente sistemas de juego y cómo aplicarlos a la realidad del equipo nacional.
Aunque parece una rutina monotemática, él deja claro que “está fascinado”.
“Bien, la verdad estoy contento. Me la paso acá en la Federación. Los fines de semana me quedo viendo los partidos y lo disfruto mucho”, comentó.
El técnico argentino no es una persona muy expresiva; solo cuando habla de fútbol se extiende, pero da la impresión de no ser muy dado a compartir aspectos de su vida personal. En Costa Rica ya tiene un lugar donde suele comer carne, aunque se declara más amante de la pasta.
“Donde yo estoy viviendo, no voy a dar publicidad, pero hay un lugar argentino muy bueno. Soy del asado, pero también me gustan mucho las pastas, los carbohidratos; eso me encanta”, acotó.
Lo que sí deja ver Batista es que es una persona reservada. De hecho, no se quejó de las presas en Costa Rica, pero fue enfático en que, si algo no le gusta del país, prefiere no decirlo.
“Las presas… en Argentina también hay tráfico. Si hubiera algo que no me guste de Costa Rica, la verdad es que no lo diré. De momento estoy muy bien acá”, afirmó.
Tan a gusto está el seleccionador nacional que ya desea traer a su familia para que conozca el país; por ahora, se mantiene solo en territorio nacional.
