
El caso de Eduardo Li Sánchez, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF), en Estados Unidos, donde el exdirigente busca que le anulen su condena por el FIFAGate, tiene un nuevo capítulo. El Departamento de Justicia norteamericano emitió un criterio y Li ahora tiene 15 días para responder por medio de su representación legal.
El pasado 13 de agosto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, por medio de una carta, insistió ante la jueza Pamela Chen, del Tribunal del Distrito Este de Nueva York, en que se opone a revocar las condenas de cinco involucrados, entre ellos Li.
El periodista del New York Times especializado en el caso, Ken Bensinger, dio a conocer que la posición del Departamento de Justicia es muy diferente a la que tuvo con el exejecutivo de Fox Hernán López y la firma de marketing deportivo Full Play, cuyos procesos tuvieron un desenlace favorable para ellos después de que el Gobierno estadounidense aceptara desistir.
En esos casos, el Departamento de Justicia argumentó que continuar con los procesos ya no encajaba dentro de las prioridades de la Administración, que buscaba concentrarse en asuntos como terrorismo, seguridad nacional, narcóticos, trata de personas y pandillas violentas.
En esta ocasión, ese Departamento argumenta supuestas irregularidades en el proceso de solicitud de la anulación.
Ahora, ante este panorama, la defensa de los condenados deberá responder a la posición del Departamento de Justicia, mientras la decisión final estará en manos de la jueza Chen.
En su solicitud inicial, Eduardo Li pidió la devolución de aproximadamente $683.000 que pagó por concepto de multas y restituciones. Si la jueza falla a favor del costarricense, el Departamento de Justicia tendría que devolverle ese monto al exdirigente tico.
Li, quien se encuentra en Costa Rica después de haber pasado tres años y cinco meses en prisión en Estados Unidos, fundamenta su solicitud de anulación en el principio coram nobis, un recurso extraordinario del derecho estadounidense que permite revisar una condena firme en circunstancias excepcionales.
Su petición se basa, entre otros argumentos, en el caso de Hernán López, uno de los exejecutivos de Fox Corporation, quien fue declarado culpable en el caso FIFAGate y cuyo proceso posteriormente tuvo un giro luego de que el Departamento de Justicia solicitara desestimar los cargos.
