
Eduardo Li, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) que fue condenado por el caso FIFAGate, presentó este lunes 13 de julio una solicitud a la Corte del Distrito Este de Nueva York, Estados Unidos, para que se anule su condena y se le devuelvan $683.000.
Li, quien se encuentra en Costa Rica después de haber pasado tres años y cinco meses en prisión en EE. UU., fundamenta su solicitud en el principio coram nobis, un recurso extraordinario del derecho estadounidense que permite corregir una condena ya firme, siempre que exista un fundamento jurídico para anularla.
Su petición se basa en el caso de Hernán López, uno de los exaltos ejecutivos de Fox Corporation, quien fue declarado culpable en el caso Fifagate, pero respecto de quien la propia Fiscalía solicitó a la Corte desestimar los cargos en diciembre del 2025.
The New York Times informó sobre lo ocurrido con López: “La Fiscalía afirmó que López conspiró para sobornar a los presidentes de las federaciones nacionales con el fin de obtener los derechos de transmisión de dos torneos de fútbol sudamericanos, pero el martes (diciembre 2025), Joseph Nocella Jr., fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, escribió en una carta al juez que supervisó el caso contra el Sr. López y la empresa de marketing argentina Full Play Group, condenada junto con él, que desestimar el caso era de interés de la justicia”.
Tras esa solicitud, López expresó su satisfacción y calificó el caso en su contra como “infundado desde el principio” en un comunicado al propio Times.
En la documentación presentada por Li, el expresidente de la Fedefútbol argumenta que fue condenado por un acto que no constituye un delito federal en Estados Unidos.
“Así quedó claro a partir de las resoluciones de la Corte Suprema, que no podía configurarse ningún delito federal basado en el soborno comercial en el extranjero (...). El señor Li fue condenado por algo que, sencillamente, no constituye un delito federal”, se lee en el escrito presentado por su abogado este lunes.
En cuanto a los montos económicos que Li solicita recuperar, estos ascienden a $668.000 que le fueron confiscados, además de $15.300 correspondientes a multas y cargos especiales.
La detención y la condena de Eduardo Li
El 27 de mayo del 2015, el empresario costarricense, y en ese momento jerarca de la Fedefútbol, fue detenido en Suiza a raíz de una orden emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La Fiscalía estadounidense acusó a Li de solicitar sobornos por más de $600.000 a cambio de los derechos de transmisión de los partidos de la Selección de Costa Rica entre 2007 y 2015.
La investigación formó parte del FIFAGate, el caso de corrupción que sacudió al mundo del fútbol y que involucró a altos jerarcas del balompié.
El 8 de noviembre de 2016, Eduardo Li se declaró culpable de tres cargos de crimen organizado, fraude electrónico y conspiración por recibir sobornos relacionados con derechos de transmisión. El 13 de noviembre de 2018, fue condenado a nueve meses y medio de prisión y dos años de libertad vigilada; este castigo tomó en cuenta el tiempo que había cumplido en prisión preventiva.
Hoy, 11 años después de que explotara el FIFAGate y con una condena en firme en su contra, Eduardo Li Sánchez solicitó la revocatoria de esa resolución y, además, la restitución de los montos económicos confiscados por el caso, según pudo confirmar La Nación en una petición firmada por Samuel Rosenthal, abogado de Li, presentada ante la Corte del Distrito Este de Nueva York. Este diario tiene una copia del documento en su poder.

La información fue confirmada por el periodista de The New York Times, Ken Bensinger, especialista en la cobertura del caso que sacudió al fútbol mundial.
La Nación contactó a Li para ampliar sobre esta solicitud, pero el exdirigente respondió en un mensaje de texto: “No voy a referirme al tema por ahora”.
Aunque en el 2016 Li admitió ante la justicia de Estados Unidos haber recibido comisiones ilegales por hasta $668.000, haber negociado un soborno de $500.000 —de los cuales $300.000 quedaron en sus bolsillos—, haber recibido otro soborno de $230.000 y haberse apropiado de $90.000 que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) había destinado a la organización del Mundial Femenino Sub-17 disputado en Costa Rica en 2014, el exdirigente ahora solicita que su condena sea anulada.
Eduardo Li aduce afectaciones personales
En su petición, Eduardo Li asegura que la condena continúa afectando significativamente distintos ámbitos de su vida, tanto en lo personal como en lo profesional.
“El Sr. Li continúa sufriendo, como resultado de su condena, restricciones para viajar. Debido a que fue condenado por un ‘delito grave’, está sujeto a deportación y a restricciones de ingreso”, señala el documento.
“El Sr. Li no ha podido viajar libremente a Estados Unidos, como lo hacía antes de su condena, para buscar tratamiento médico y participar en asuntos comerciales”, agrega.
En la argumentación, también se describe cómo, a nivel empresarial, el costarricense ha perdido numerosas oportunidades de negocio.
“No solo los bancos se han negado a hacer negocios con él o con cualquier empresa con la que esté asociado, sino que prácticamente se ha visto obligado a abandonar sus negocios debido a la negativa de algunos socios o contactos comerciales a hacer negocios con un delincuente convicto. Por consiguiente, el Sr. Li ha sufrido, y seguirá sufriendo, un perjuicio concreto derivado de su condena si no se concede el recurso”, añade el texto.
Por último, la carta firmada por el abogado de Li, Samuel Rosenthal, concluye: “Se debe conceder el recurso presentado por el Sr. Li, se debe revocar su condena y se le deben devolver todos los fondos que haya pagado en virtud de dicha sentencia”.
La Fiscalía estadounidense debe entregar una respuesta a esta solicitud a más tardar el 12 de agosto, mientras que la respuesta definitiva de la Corte deberá estar para el 27 de agosto.
Como consecuencia de este proceso, Li permaneció detenido durante tres años, cinco meses y 14 días, incluyendo arresto domiciliario. En el 2018, fue puesto en libertad supervisada y, en diciembre de ese mismo año, regresó a Costa Rica.
Por este caso, Eduardo Li -de 67 años de edad actualmente- mantiene una sanción impuesta por la FIFA que le prohíbe desempeñar cualquier cargo o participar, de cualquier forma, en actividades relacionadas con el fútbol.

