
José Giacone buscó en Nicaragua dejar atrás el mal trago que vivió recientemente con el Deportivo Saprissa, donde no logró estabilizar al equipo y fue separado de su cargo como técnico. En su lugar, la dirigencia morada nombró a Paulo Wanchope. Ante esta situación, el Diriangén nicaragüense surgió como una nueva oportunidad para el estratega.
Con el club conocido como el Cacique, Giacone ya había cosechado dos títulos de liga y un campeonato de copa, por lo que su regreso estuvo lleno de ilusión tanto para él como para la afición.
Aunque Diriangén no atravesaba un buen torneo, el exfutbolista logró levantar el rendimiento del equipo y lo clasificó a las semifinales. Sin embargo, en esa instancia, se enfrentaron al Managua F.C. y quedaron eliminados, lo que les impidió defender su tricampeonato.
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El Diriangén perdió 4 a 2 en el marcador global.
“Estaba a cargo de un equipo limitado, sin profundidad en el banquillo, pero lo llevó a competir. El rival tenía mejores recursos en semifinales, y lo demás ya era historia. Lo normal era que sucediera esto”, comentó Nectalí Mora, comunicador nicaragüense.
Mora agregó que, en su criterio, Giacone ahora se enfocará en conformar un equipo más competitivo, con la mira puesta en la Copa Centroamericana del segundo semestre del año.
Giacone ya había dirigido al Diriangén en 2023 y parte del 2024, pero se tomó un receso para asumir la dirección técnica del Saprissa, tras la salida de Vladimir Quesada, quien no logró conquistar el pentacampeonato.
