La Federación Costarricense de Fútbol mantendrá a Carlos Ricardo Benavides como su fiscal por los próximos dos años. Además, continuará al frente de la Oficialía de Integridad de la FIFA en Costa Rica.
Benavides conversó con La Nación luego de convertirse en el único candidato postulado por las ligas afiliadas para ocupar el cargo por dos años más.
Durante su gestión al frente de la Oficialía de Integridad ha liderado investigaciones que derivaron en sanciones para Puerto Golfito y San Carlos FC, ambos castigados con 10 años de suspensión del fútbol profesional. Además, fueron sancionados tres dirigentes de Municipal Turrialba y tres jugadores de San Carlos FC por su vinculación con casos de amaño de partidos.
—¿Cómo toma que las ligas solamente lo postularan a usted como fiscal de la Federación y oficial de Integridad de la FIFA para el país? Habla de la confianza de las cabezas del fútbol en su labor.
—Me compromete y me honra. Me compromete con un trabajo complejo y retador, que conlleva una responsabilidad muy grande. También significa que tengo que seguir siendo objetivo e imparcial en mis actuaciones. Este continúa siendo un reto profesional y voluntario que asumo con gran entusiasmo. Trato de dedicarle el tiempo necesario, aunque no trabajo en la Federación ni vivo de esto. Procuro combinar mi labor profesional como abogado y empresario con una responsabilidad tan importante como la Fiscalía y la Oficialía de Integridad.
—Su lucha contra el amaño ha sido clara...
—La cuestión social me importa mucho. Creo que esta es una forma de contribuir con la sociedad costarricense y de colaborar con el desarrollo del deporte desde un área tan medular como la jurídica.
—¿Qué tan clave es la continuidad en un puesto como el suyo? Sobre todo, teniendo en cuenta las investigaciones de la Oficialía de Integridad que están en curso.
—La continuidad es clave porque esta labor en la lucha contra el amaño apenas comienza. Hemos crecido y nuestras condiciones de trabajo han mejorado gracias al Comité Ejecutivo. Hemos podido fortalecer el equipo de investigación, pero aún estamos lejos del escenario ideal. Todavía debemos profesionalizar a más personas dentro de la Fedefútbol y consolidar un equipo más fuerte para combatir esta actividad ilícita. Este es un momento muy importante por la continuidad y el esfuerzo que se está realizando.
—¿En qué se enfocará ahora su trabajo? Porque usted, independientemente de lo que pase en el año político que se avecina, seguirá como fiscal.
—Me enfocaré mucho en la prevención y la capacitación, aunque, por supuesto, también es importante que no exista impunidad en materia de amaño de partidos. Buscaré generar una mayor concientización entre los jugadores y los cuerpos técnicos para que sepan decirles “no” con firmeza a las tentaciones.
—¿Cómo visualiza el año electoral?
—En un año electoral es trascendental que no se instrumentalicen los órganos judiciales de la Fedefútbol y que los actores involucrados en la política del fútbol mantengan el mayor respeto y un comportamiento adecuado durante las disputas que se presenten. Es fundamental que los órganos imparciales continúen siéndolo y que no entren en el juego de las necesidades de quienes competirán. Durante el año electoral no debe detenerse el trabajo de la Fiscalía, la Oficialía de Integridad ni del Comité de Licencias, y tampoco deben existir cálculos políticos.
—¿Tiene Costa Rica un fútbol más limpio hoy que hace tres años?
—Hoy tenemos un fútbol más limpio, pero, sobre todo, mejor preparado para luchar contra la corrupción deportiva. Ojalá no hubiera ningún caso que perseguir. Me entristece mucho ver a jóvenes tentados y terminar enfrentando sanciones que afectan su carrera deportiva y su reputación. Es un fútbol más limpio, pero todavía no lo suficiente. Falta mucho camino por recorrer y aún existen espacios donde los amañadores pueden moverse.
