
El presidente de Saprissa, Roberto Artavia, explicó en la atención a la prensa, tras la asamblea de accionistas del 30 de abril, que la deuda del club asciende actualmente a $13,5 millones. Esto refleja una disminución significativa, ya que hace un año rondaba los $18 millones.
Artavia resaltó la importancia de los aportes recientes para reducir el impacto de la deuda, así como para hacer frente a obligaciones puntuales que su administración buscaba resolver, como la deuda con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que era cercana a los $500.000.
Saprissa informó a sus accionistas que actualmente se encuentra al día con la CCSS.
“Esta administración ha priorizado el cumplimiento de las obligaciones con el Estado costarricense, reafirmando el compromiso de Saprissa con la responsabilidad institucional, la sostenibilidad y el manejo financiero a largo plazo”, señala el comunicado del club tras la asamblea.
Respecto a la deuda, el jerarca saprissista explicó brevemente a La Nación el proceso.
“La deuda a partir de ahora es de $13,5 millones: aproximadamente $12,5 millones corresponden a la cancelación de la deuda anterior con los antiguos acreedores, y $1 millón se mantendrá como capital de trabajo para respaldar nuestra estrategia”, detalló.
Artavia también destacó las condiciones favorables del financiamiento obtenido.
“Contamos con dos años de período de gracia en las amortizaciones, además de mejores plazos y tasas de interés, lo que reduce significativamente la carga financiera”, agregó.
Por último, el club aprovechó la asamblea para presentar públicamente a su nuevo gerente general, Omar Hernández.
