José Pablo Alfaro Rojas. 20 mayo, 2018
Barrantes pelea la pelota con el florense Arellano. Fotografía: John Durán.
Barrantes pelea la pelota con el florense Arellano. Fotografía: John Durán.

Kevin Briceño:

Briceño lució seguro en los 90 minutos. En el primer periodo salvó a Saprissa con dos intervenciones consecutivas. Solo contabilizó una salida en falso. En la tanda de penales respondió, al de detenerle el disparo a Jairo Arrieta.

Luis Hernández:

No fue el mejor partido para el novato, con serias debilidades en la marca. Le costó evitar los centros florenses y tampoco tuvo un gran tino con el balón, pese a ser su mayor virtud.

Henrique Moura:

Concentrado, sereno y vital en el juego aéreo. El zaguero brasileño se plantó y lució solvente en el uno contra uno. Pese a que le cuesta la velocidad, Saprissa se vio en la obligación de resguardarse al quedar con uno menos, lo que le favoreció al estilo del brasileño, que optó por concentrarse en acomodar la zaga y cerrar los espacios. Buen juego.

Heiner Mora:

Grave error del experimentado futbolista, quien volvió a jugar como central, pero cometió una agresión innecesaria sobre Rándall Azofeifa que le costó la cartulina roja. Antes de salir del campo, ya le estaba costando el partido. Juego para el olvido de Mora.

Yostin Salinas:

Sufrió con la velocidad de Omar Arellano y también cuando le presionaron la salida. Apenas si ‘sobrevivía’ el lateral morado antes de salir de cambio. Le costó el duelo.

Michael Barrantes:

El mejor de Saprissa, tanto de volante recuperador como de central. Acomodó al equipo cuando se quedó con un hombre menos por la expulsión de Heiner Mora. Le dio salida limpia desde atrás. Jugó un papel fundamental en la distribución y la generación.

Mariano Torres:

No anduvo fino en los cobros de táctica fija, principalmente en los tiros de esquina, pero apareció para retener la esférica y soportar los embates florenses. Sacrificado en la marca, fino en el pase y la distribución de la pelota. Baluarte en el título morado.

Daniel Colindres:

De sacrificio y entrega, así fue el partido para el capitán morado, que luego de la expulsión de Mora, se encargó de liderar la mayoría de contraataques y de sostener la pelota en la banda. Corrió mucho, peleó mucho y al final marcó uno de los penales del Saprissa.

David Ramírez:

No fue el mejor partido de Ramírez. Peleó solo en el centro del ataque y se vio obligado a retroceder para colaborar en funciones defensivas. Solo generó una ocasión clara de gol, pero se reconoce su esfuerzo para presionar y colaborar. También respondió en la tanda de penales.

Jerry Bengtson:

Corrió mucho, pero aportó poco en ofensiva. Al igual que a sus compañeros de ataque, le correspondió retroceder unos metros para colaborar por la banda. De menos a más en el torneo, Bengtson cerró la campaña con un buen sabor de boca, en una posición que lo hizo ver mejor, al abrirse por el costado y aprovechar su velocidad.

Ariel Rodríguez:

Tibio rendimiento del centro delantero. Después de la expulsión de Mora, no pudo aparecer con tanta frecuencia en ataque. Le faltó protagonismo, aunque corrió y peleó mucho en la adversidad.

Johan Venegas:

De poco o nada cuando ingresó de cambio, pero al menos tuvo la valentía para pedir el primer penal de la tanda, fundamental en la consecución del título. Durante el partido le faltó acompañarse y y no pudo superar al rojiamarillo Leonardo González, sólido atrás.

Luis Stewart Pérez:

Notable lo del generaleño. Solo jugó unos minutos, pero le solucionó los problemas al Saprissa en la banda derecha, cuando mejor jugaba el mexicano Omar Arellano. Se plantó atrás con solvencia, pese a no ser un lateral nato.

Jeikel Medina:

Partido correcto del defensor, que se ajustó a la necesidad del equipo de cerrar espacios y evitar que Herediano sacara provecho del hombre de más en el campo. Aportó en las coberturas y en el juego aéreo cuando fue necesario.