José Pablo Alfaro Rojas. 20 mayo, 2018
Allan Cruz lamenta una ocasión desaprovechada. Foto: Rafael Pacheco
Allan Cruz lamenta una ocasión desaprovechada. Foto: Rafael Pacheco

Leonel Moreira:

No falló ni le pesó el ambiente. Tampoco tuvo mucho trabajo durante los 90 minutos, pero cuando fue exigido cumplió de buena forma. En los penales se quedó corto y no pudo detener ninguno.

Júnior Díaz:

No sufrió en defensa y se incorporó en algunas ocasiones a la ofensiva, antes de salir de cambio. Partido aceptable para el veterano jugador, que luego de que Saprissa se quedó con uno menos, empezó a tener menos trabajo y fue el sacrificado por Jafet Soto.

Leonardo González:

Buen partido del veterano. Solvente y sólido en las coberturas. Claro en la marca y eficiente en el uno contra uno. Cuando Saprissa trató de contragolpear, tuvo el timing para mantenerse firme y evitar una sorpresa de los atacantes tibaseños. En los penales ejecutó con calidad.

Jhamir Ordain:

A Ordain le cuesta no perder la pelota en salida y, en ocasiones, compromete el juego defensivo de su equipo. Le falta precisión y sufre en el uno a uno. Cuando Saprissa quedó con uno menos, dejó de sufrir. No fue la mejor cuadrangular ni el mejor partido para el lateral florense.

Pablo Salazar:

Sobrio, solvente y eficaz como casi siempre. Este es el sello de Pablo Salazar, a quien los años parecen no pesarle, pues sigue siendo un pilar de Herediano en los momentos clave.

Rándall Azofeifa:

Buen juego de Azofeifa en la distribución, la anticipación y la marca, no así en la táctica fija. Sus cobros de tiro libre pasaron muy lejos del arco de Briceño. El volante no titubeó en los penales y marcó el primero de su equipo.

Allan Cruz:

Fue uno de los puntales rojiamarillos en el torneo, pero en la Cueva le faltó protagonismo. El cerrado libreto del Saprissa limitó sus descolgadas, tan frecuentes durante todo el campeonato. No jugó mal, pero anduvo por debajo del rendimiento que se le vio en la cuadrangular.

Esteban Ramírez:

Peleó, corrió y colaboró mucho en funciones defensivas. Pese a que se reconoce su capacidad para lanzar buenos centros, en esta ocasión le faltó claridad en el pase. Tampoco pudo penetrar con claridad por su banda.

Heyreel Saravia:

Cumplidor por excelencia, Saravia regresó para darle solidez a la defensa del Team. Bien arriba, bien abajo, no se complicó en su juego y aportó seguridad atrás. Buen partido.

Omar Arellano:

En medio de las críticas por su irregular rendimiento, en la Cueva fue un dolor de cabeza para Salinas en algunos lapsos. Rápido y desequilibrante, fue uno de los pocos jugadores que intentó salirse del libreto. Le faltó precisión y punch en el último cuarto de cancha.

Jairo Arrieta:

Quizás el hombre de más sacrificio en ofensiva. Retrocedió cuantas veces fue necesario para dificultar el tránsito de Saprissa con el balón. Desde el primer minuto y hasta el último luchó y peleó, pero le faltó claridad y solvencia. La única jugada de gol que generó la mandó a las nubes. En los penales falló, lo que al final le costó la derrota al Herediano.

Yendrick Ruiz:

Muy poco para el centro delantero, demasiado estático y poco influyente en el accionar de su equipo. Tampoco generó muchas ocasiones de peligro. En los penales resolvió y anotó. No fue la mejor cuadrangular del espigado delantero.

José Sánchez:

Como siempre, entró a la cancha a pedir la pelota y a distribuirla con precisión. No encontró un socio que lo ayudara y tampoco tuvo la imaginación necesaria para romper el libreto morado.

Esteban Granados:

Ingresó en el cierre, cuando el partido parecía estar encaminado hacia los penales. Su aporte fue mínimo. Marcar y aguantar.