Amado Hidalgo. 1 agosto

En un exceso de solidaridad profesional y de amistad, el maestro Gaetano Pandolfo ha sobrevaluado mi papel como periodista deportivo. Se lo agradezco de corazón, pero igual creo necesario y justo aclarar que uno en la vida no camina solo.

En ese afán por destacar cosas en mí, sin ninguna intención por supuesto, no le ha dado el mérito que merece Antonio Alfaro y la Sección Deportiva de La Nación.

Desde que dejé el periodismo diario, me mantuve unido a esa pasión por el pequeño hilo de las columnas. Desde allí libré mini batallas, al igual que otras que el mismo Tano me facilitó en La República.

Antonio Alfaro me permitió sostener viva esa llama, primero en Al Día y luego en La Nación. Pero del escándalo de Eduardo Li sentí la necesidad de volver sobre el camino andado, y le propuse que nos dedicáramos a investigar, en medio de un periodismo deportivo que exigía a gritos una participación más beligerante de sus profesionales.

Me dijo que sí y hemos hecho mancuerna en una serie de trabajos de investigación que están allí, en las páginas de La Nación, ganando algunos adeptos y otros detractores. Pero siempre con la conciencia tranquila, ambos, por haber hecho una publicación apegada a los hechos y a las pruebas.

El caso de los nexos entre gente de Fuerza Herediana y de Grecia no es la excepción. Aunque mi buen amigo Tano reseña en sus dos columnas que me ha dedicado, que el mérito es mío, lo cierto es que sin Antonio Alfaro no habría sido posible la publicación o de la sección que dirige, desde la que no faltaron aportes, como las entrevistas clave de Esteban Valverde al mexicano José Fernańdez o de José Pablo Alfaro al presidente del Municipal Grecia, Adrián Barquero.

Con fino control de la entrevista, Antonio, le sacó jugo a un Jafet Soto que no tuvo reparos en contarle, a finales de enero, su participación en el esquema organizativo y deportivo del Municipal Grecia. Luego, Alfaro se encontraría cara a cara con Cristian González, exdirigente de Fuerza Griega, quien relató con pelos y señales cómo había negociado sus acciones con Soto, recibido pagos de la sociedad del gerente florense y del mismo vicepresidente de Fuerza Herediana.

Yo rebusque en protocolos, encontré cesiones, contratos, nombramientos y con una y otra cosa, nos salieron varios reportajes que han dado de que hablar, sobre todo después de la sanción que el Comité de Ética ha impuesto a varios de los involucrados en esa investigación.

No nos ufanamos más que del buen trabajo. Así que Tano, mi amigo, gracias por los elogios, pero la mitad de ellos deben ser para un gran periodista como Antonio. Sería injusto no decirlo. Sí atina en señalar el ánimo que nos mueve: esto no es ni será contra ningún equipo sino en favor de un fútbol tico más transparente.