José Pablo Alfaro Rojas. 7 marzo
Shirley Cruz gira algunas instrucciones, durante una visita a la escuela de fútbol, Scorpion Academy, en Lindora. Fotografía: Cortesía: EPA.
Shirley Cruz gira algunas instrucciones, durante una visita a la escuela de fútbol, Scorpion Academy, en Lindora. Fotografía: Cortesía: EPA.

“Me tocó escuchar comentarios de mis vecinas que me decían ‘marimacha’, solo por jugar fútbol”, confiesa Shirley Cruz, la principal referente del fútbol femenino de Costa Rica.

La seleccionada nacional de 34 años visitó una escuela de fútbol en Lindora, Santa Ana, con el objetivo de entrenar y compartir con las niñas y niños un mensaje de superación e igualdad de género, como parte de un evento organizado por Ferretería EPA, en el marco del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo).

Después de la actividad, Cruz atendió ampliamente a ‘La Nación’ vía telefónica para conversar sobre la igualdad de género en el balompié local y las dificultades que superó en su etapa formativa, cuando su propia maestra de cuarto grado le dijo que las mujeres no podían jugar fútbol.

También se refirió a la polémica frase de Ramón Luis Méndez (“el fútbol es de hombres”), enumeró los factores que considera determinantes para que las niñas jugadoras puedan alcanzar el éxito y habló sobre su futuro y la posibilidad de que deje Alajuelense para regresar al exterior.

¿Qué tal la experiencia con las niñas y los niños de la escuela de fútbol, en la premisa de dar ese mensaje de inspiración e igualdad?

La verdad fue muy bonito que EPA tomara esta iniciativa. Pudimos compartir con niñas y niños y fue bastante gratificante poder compartir un poquito de nuestra experiencia, y también ver que ahora hay más niñas jugando al fútbol. Lo más bonito de esto es que ahora las niñas pueden soñar con ser jugadoras, ahora el fútbol abre las puertas a más niñas para que sueñen con ser profesionales.

Shirley Cruz comparte con unas niñas de la escuela de fútbol Scorpion Academy, ubicada en Lindora. Fotografía: Cortesía EPA.
Shirley Cruz comparte con unas niñas de la escuela de fútbol Scorpion Academy, ubicada en Lindora. Fotografía: Cortesía EPA.

¿Cuáles diría que son esos paradigmas que se han podido romper y cuáles son aquellos que faltan por superar, en el objetivo de conseguir esa igualdad en el fútbol?

Por ejemplo, tuve la suerte de conocer un poco lo que fue la generación de Karla Alemán (exjugadora), que fue la que sufrió más el machismo. Antes se entrenaba en la cancha anexa del Estadio Nacional y era común escuchar comentarios como, ‘vaya y laven platos’. Incluso a mí me tocó escuchar comentarios de mis vecinas que me decían ‘marimacha’, solo por jugar fútbol.

Creo que ya eso se ha ido eliminando gracias a que hay más mujeres jugando al fútbol. Ese es un gran paso, creo que para que se dé la equidad de género necesitamos que las mujeres se logren empoderar un poco más, pero creo que somos capaces, y hay que salir un poquito de esa zona de confort.

Lo bueno sería que cada mujer sueñe en grande, todo eso es posible cuando se tienen claros los objetivos.

Para la generación suya no fue nada fácil, al punto de que usted menciona que sus vecinas le gritaban ‘marimacha’. ¿Cómo se superan ese tipo de burlas para no desmotivarse y seguir adelante?

Lo más importante es tener el apoyo de la familia. Cuando uno tiene el amor de la familia, uno puede superar muchas barreras. Con la profesionalización del fútbol femenino aquí en Costa Rica, incluso es un tema del que se habla, y es en parte porque ha crecido el fútbol femenino.

Así que la barrera más grande que nos ha tocado a todas las jugadoras es levantarnos a las 4 a. m., ir a trabajar o estudiar, cuando en realidad no se puede vivir del fútbol de manera profesional. A nosotras nos ha tocado hacer otras cosas aparte del fútbol, porque de eso no se puede vivir. Por ejemplo, estamos largo de la igualdad a la hora de los salarios, pero es parte del cambio que se está dando poco a poco. Espero en unos años ver a jugadoras viviendo del fútbol, como profesionales.

¿Cuál es el mensaje para las niñas que quieran ser futbolistas?

El primer mensaje es para los padres. Mis padres siempre estuvieron ahí, ellos se dieron cuenta que no era fácil que pudiera ser futbolista en un momento en que ni siquiera había equipos femeninos en el país.

Entonces tuve el apoyo de ellos y también pude superar muchas dificultades, como cuando una profesora me dijo en la escuela que las mujeres no jugaban fútbol. De quinto a sexto de la escuela no entendí muy bien por qué no podía jugar fútbol.

¿En qué año le dijo esta maestra que no podía jugar fútbol?

En cuarto año de la escuela. Entonces en quinto y sexto no quise jugar fútbol por eso, y ya cuando entré al colegio se lo comenté a un profesor y él me dijo que son cosas que pasan, me dijo que si era realmente lo que me gustaba, siguiera jugando.

Los profesores son muy importantes en la formación de uno, son parte fundamental en el desarrollo como persona, y creo que deben tener claro que uno puede ser lo que se proponga en la vida. Habrá momentos duros, pero es cuestión de comprometerse, tener un objetivo y luchar para conseguirlo.

Los hermanos Erick y Miguel Marín, vecinos suyos, me contaban cómo fue su historia en el equipo de varones del barrio, y lo que sobresalía en ese momento como goleadora. ¿Cómo lo recuerda?

Primero, agradecerle al entrenador que teníamos en ese momento, que era un amigo del barrio. Para jugar me tocaba cortarme el pelo (para parecer un hombre), porque sino el equipo contrario no quería jugar, porque antes era más marcado el machismo.

Le digo que ellos nunca asistieron a un campeonato porque yo no podía jugar, entonces siempre hacían partidos amistosos, íbamos a jugar a La Sabana o buscábamos algún reto, y siempre me cuidaban.

Mi papá confiaba porque en el equipo también estaba un hermano mío que es dos años mayor, entonces él me dejaba ir con mucha tranquilidad, porque estaba ahí para protegerme. Lo fundamental es tener ese apoyo de amigos y de familia. Después, en algún momento comprendí que el fútbol me podía ayudar con el estudio y decidí trabajar duro. Lo más importante es que decidí adquirir esa disciplina que me marcó hasta hoy. De hecho, muchos de mis amigos escogieron caminos no adecuados.

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Conmemoramos una fecha donde se busca la igualdad. Por eso quisimos inspirar a la nueva generación de deportistas de nuestro país. #EPACostaRica #DíaDeLaMujer

Posted by EPA Costa Rica on Friday, March 6, 2020

La frase “el fútbol es de hombres” que dijo el analista arbitral, Ramón Luis Méndez, provocó muchas reacciones de jugadoras. Me llamó la atención lo que escribió en Twitter la futbolista Raquel Rodríguez, quien manifestó que lo dicho por Ramón Luis tenía “creencias de transfondo" que le hacen mucho daño a la sociedad y a las jugadoras. ¿Cuál es el daño que hacen este tipo de frases?

De hecho cualquier persona puede opinar sobre ese tema, pero para desgracia de nosotras, solo las mujeres que jugamos fútbol recibimos esa clase de comentarios. Me ha tocado, hasta el día de hoy, leer comentarios de madres que me escriben preguntándome qué pueden hacer, dado que sus hijas van a la escuela y los hombres no las dejan jugar. Es un tema de actualidad, yo pensé que ya habíamos superado esa parte, pero todavía se sigue viviendo.

Es importante que las personas entiendan que las palabras tienen un poder muy importante, más cuando es un canal (Teletica) tan importante en el país.

Necesitamos educar a la gente. Solo las futbolistas que hemos recibido ese tipo de comentarios sabemos lo que nos afecta. Lo importante es motivar a los jovencitas para que se atrevan a jugar y puedan tener una carrera como la mía, o la de Raquel.

¿Se sintió con responsabilidad de hablar en ese momento?

Estoy clara en que el error es humano y en que uno puede equivocarse, pero uno no puede volverse con cierta altanería y decir que las cosas no son así.

Hay que tener un poquito más de sensibilidad, nada más hay que tener cuidado con algunas cosas que se dicen y más que nos ha costado mucho que el fútbol femenino crezca, nos ha costado mucho que se profesionalice y lo que queremos es que muchas niñas se involucren en el fútbol. Le digo que el fútbol es una herramienta que me ha ayudado a ser disciplinada y a comprometerme con lo que me gusta.

Nada en la vida es fácil. Como Raquel lo dijo, esas cosas lo hacen a uno fuerte, pero es importante que ellos también sepan que el mundo está cambiando.

Parece que hay un marcado interés de los equipos de Primera para que el fútbol femenino pueda crecer. ¿Qué opinión tiene sobre el hecho de que Teletica transmita los juegos en televisión abierta y cuánto cree que esto pueda ayudar en el crecimiento?

Lo que se decía es que el fútbol femenino no generaba ganancias, pero yo creo que si se tiene un buen mercadeo podemos generar ingresos, de hecho lo que ocurrió en la final entre Saprissa y la Liga fue algo fenomenal (se jugó a estadio lleno). Creo que hay un precedente, hay que tomarlo como ejemplo y motivar a la gente.

Las personas están respondiendo bien, entre más patrocinadores ingresen, más rápido se podrá profesionalizar el fútbol femenino. Es un gran paso para nosotras.

¿Siente cerca la profesionalización?

En lo económico sí, pero creo que es importante saber que no se trata solamente de salario, necesitamos mejores entrenadores y mejores preparadores físicos para enseñarles a las chicas todo lo que hay que trabajar para jugar en el exterior.

La mayoría de las que hemos salido al exterior encontramos barreras físicas, y para ir evitando eso la idea es que se trabaje bien lo físico y lo táctico, que casi no se trabaja aquí en el país.

“Necesitamos gente capacitada que nos ayude a pulir todo ese talento, y que no se vean tantas deficiencias cuando salimos al exterior”

¿Ya resolvió su futuro? Por lo que sé, es casi un hecho que dejará Alajuelense para volver al fútbol internacional.

No, tengo un respeto por la institución primero. Creo que eso lo estaremos hablando don Fernando (Ocampo) y yo la próxima semana. En algún momento se hará el comunicado, pero prefiero manejarlo con la institución. Lo más importante es tener clara la decisión a la que hemos llegado, y por eso prefiero hacerlo con la Liga que fue el club que me abrió las puertas.

Lo que es cierto es que su paso por la Liga la marcó como profesional.

Sí, la idea mía era ayudar a la institución a formar su parte femenina, ellos no tenían experiencia y el hecho de que don Fernando se haya tomado el tiempo de sentarse conmigo para que le enseñara cómo se gestiona esa parte, creo que ha demostrado el interés que él tiene de desarrollar el fútbol femenino.

Así que él lo inició y ahora hay otros equipos con iniciativa como Heredia, Saprissa, que tiene bastante rato, o Sporting. Creo que lo que hizo don Fernando ha ayudado, pero esto está empezando.