
Puerto Príncipe, Haití. La Selección Nacional de futbol no halló rastros del paso del huracán Ike por esta isla: un clima soleado y un cielo despejado fueron el marco que rodeó la llegada de la Tricolor a la capital haitiana, donde mañana se medirán con la representación local.
La llegada de la Tricolor terminó por confirmar el juego en el Estadio Sylvio Cator, en el que trabajaban ayer para reestablecer el fluido eléctrico, una de las pocas consecuencias visibles que dejó Ike .
El juego está programado para las 5 p. m. (4 p. m. en Costa Rica), pero si no es posible contar con electricidad, se adelantaría al menos dos horas.
La Tricolor viajó desde Miami, Florida, donde había llegado el domingo por la noche. En ese estado norteamericano el equipo se entrenó por la mañana en el estadio Tropical Park; seguidamente los nacionales viajaron al aeropuerto internacional de Miami para tomar el vuelo hacia Haití.
La buena suerte había sonreído a los ticos desde las primeras horas de la mañana, ya que las aerolíneas habían acordado reanudar los vuelos al Caribe.
El lunes por la noche existía incertidumbre de si los costarricenses podrían trasladarse a Puerto Príncipe para el encuentro.
Largo viaje. Pese a que un vuelo entre Miami y Haití tarda solamente dos horas, la Selección requirió de más tiempo para poner un pie en el hotel El Rancho, sitio que será la base de la concentración tica hasta el próximo jueves.
El equipo llegó a la terminal aérea en Miami a las 10 a. m., dos horas antes de la hora de partida.
Randall Vargas, jefe de prensa de la delegación, informó de que la apertura de más vuelos hacia Haití –para compensar los suspendidos durante el fin de semana– les permitió superar sin mayores inconvenientes los puestos migratorios.
El despegue de varios aviones retrasó durante algunos minutos el vuelo de los seleccionados, quienes finalmente llegaron a Puerto Príncipe a las 3:30 p. m. (por uso horario Haití tiene una hora de diferencia con Miami).
La delegación nacional tardó dos horas más en llegar a su cuartel, el cual está a unos 30 minutos de la terminal aeroportuaria.
Tranquilos. A su llegada al hotel El Rancho, aquí en Puerto Príncipe, los seleccionados mostraron pocas señas de cansancio y más bien se percibe cierta ansiedad por el juego de mañana.
El delantero Alejandro Alpízar fue el primero en bajar del autobús de la Tricolor y comentó que el equipo está nada más a la espera del encuentro.
“Estamos bien físicamente y el cambio en los horarios lo hemos sabido manejar; el grupo está con buen ánimo para este partido”, comento el ariete.
El técnico Rodrigo Kenton explicó que hoy, durante el reconocimiento del estadio, el grupo trabajará el sistema táctico que se planteará ante los rivales.
También comentó que “hemos tratado de poner de lado los atrasos en los vuelos y no desviarnos del objetivo por el cual estamos aquí. La convicción clara es que venimos a jugar el futbol de alta intensidad del sábado”, dijo el técnico.
Por otra parte, a Haití también llegó el árbitro Carlos Batres.