
San Carlos pellizcó anoche un punto al Brujas F. C. en un juego que se tornó bastante complicado para los norteños, pero que al final supieron aguantar para sacar el empate 1 -1.
Un factor que pesó sobremanera desde el inicio del partido fue el fuerte viento que había en el estadio desamparadeño y que provocó un juego desordenado y con pocas oportunidades ofensivas.
Brujas fue el cuadro que tuvo más sensatez para jugar el balón a ras de piso y comenzar a tejer acciones hacia el arco sancarleño.
El primer asomo de los locales al marco defendido por el guardameta Ronny Fernández fue un potente remate de Randy Cubero que el arquero apenas desvió.
Con el correr del cronómetro, los brujos se aprovecharon de la ausencia de un conductor sancarleño en la mitad del campo que propiciara el enlace entre las líneas. Fue así como Osman López y Cubero transportaron el balón a su antojo y metieron presión a los norteños.
Justo al 22’ fue cuando esa táctica hechicera surgió efecto y tras una buena jugada entre Lopéz y Try Bennett, este último centró al área para que el colombiano Ricardo Steer rompiera, con un atinado remate de cabeza, la paridad en el marcador parcial.
Pese a ir abajo, San Carlos insistió en el pelotazo al fondo tratando de sorprender con la velocidad del ariete Johnny Woodly, pero la zaga de Brujas controló sin apuros.
Aún así, la insistencia en dar la sorpresa le brindó buenos resultados a los alajuelense, pues al 46’ del primer tiempo Carlos Clark remató desde fuera del área y tomó un poco adelantado al arquero brujo.
Tras el descanso, la historia del partido no cambió en absoluto, excepto porque ambos equipos se esmeraron en conseguir la victoria.
Quizás la acción más clara de la segunda mitad del partido fue la acción al 71’ en que Paolo Jiménez remató en solitario frente al área y Ronny Fernández le adivinó, con desvía a una mano, la dirección del balón y allí los norteños se echaron a su saco el empate.