Desde 1935, cuando en el futbol nacional se instauraron las figuras del descenso y ascenso a la Primera División, el cuadro ramonense ha sido uno de los clubes que más se ha montado al ‘ascensor’ que lleva y trae equipos de la categoría mayor a la Segunda, y viceversa.
Los poetas han descendido en tres ocasiones a la Segunda, pero han subido en cuatro oportunidades a la Primera.
El cuadro ingresó por primera vez al futbol mayor en 1967, y se mantuvo en esa categoría hasta 1988; fueron 11 años que a la postre es el inquilinato más longevo de los alajuelenses en la Primera.
Pasaron cuatro años de su primer descenso para que el equipo retornara al máximo certamen del futbol tico; eso fue en 1992.
A brincos y saltos, los poetas volvieron a estar en Primera durante siete años, cuando en 1999 vieron nuevamente cómo el plantel no rimó con los triunfos y tuvo que despedirse de la Primera y darle la bienvenida a la Segunda.
El club del segundo cantón alajuelense recortó el tiempo de su retorno a Primera en tres años: en la temporada 2002-2003 el equipo ya estaba nuevamente figurando en los estadios que comúnmente albergan el balompié de Primera.
Esa racha les duró para cuatro años, porque en la temporada del 2006 volvieron a probar el amargo sabor del descenso.
Ese año los poetas jugaron 32 partidos y solamente consiguieron 22 puntos. El penúltimo del campeonato fue el equipo de Santacruceña, con 27 unidades.
Ya casi convertidos en unos ‘especialistas’ en eso de salir y luego conseguir el boleto a la Primera División, el club ramonense ascendió por cuarta vez a la máxima categoría el año pasado.
En el Campeonato de Invierno 2008, al equipo no le fue del todo bien: consiguió 15 puntos en 16 partidos. Ese puntaje casi lo alcanzaron en seis fechas que lleva este Verano.