Más que ganar por el orgullo que lleva adentro cualquier deportistas, los jugadores de Perú quieren vencer mañana a Costa Rica para ayudar a paliar un poco el dolor que vive su pueblo tras el terremoto sufrido el pasado miércoles 15 de agosto.
Según las últimas cifras oficiales de ayer por la tarde, el movimiento telúrico fue de 8 grados en la escala abierta de Richter, dejó un total de 503 muertos, 1.042 heridos y al menos 34.409 familias damnificadas.
Es por ello que los seleccionados de dicho país ven este juego como una opción para dar paz.
“Ojalá y podamos regalarle el triunfo al país que está pasando por un momento bastante complicado”, expresó José Carballo, delantero de los incas.
De igual forma habló Leao Butrón, portero titular, quien consideró a Costa Rica como un equipo muy difícil.
“Costa Rica tiene experiencia mundialista y se muestra de cuidado. Nosotros estamos iniciando un proceso y por ello estos partidos nos ayudan”.
La tragedia vivida afectó directamente al combinado cuando se informó que John Galliquio no pudo viajar debido a que el sismo destruyó su vivienda ubicada en la localidad de Pisco, donde fue el epicentro.
Por esto, Galliquio decidió mantenerse en Perú para cuidar a su esposa y tres hijos.
Ayer se intentó conocer la reacción de José Chemo del Solar, entrenador de los suramericanos, pero este no quiso hablar al salir del aeropuerto ni al arribar al hotel Bouganvillea, donde se hospedan los peruanos.
Elías Acevedo, preparador de porteros, manifestó que el objetivo del cuerpo técnico es observar a las nuevas figuras que llegaron ayer a Costa Rica.
El partido de mañana ante los ticos representará también el debut de Chemo del Solar como estratega de los incas.
El nuevo técnico fue contratado después de la Copa América en sustitución del exfutbolista Julio César Uribe.