En las últimas dos semanas no se quitó para nada la camiseta del Cartaginés, todos los días la lavaba y la lucía con orgullo por toda la provincia. Ana Montero Navarro no solo es fanática de los brumosos, sino que quería cumplir el gran sueño de su padre, quien falleció hace 19 años y el de su esposo, quien perdió la vida hace nueve: ver a su amado equipo campeón y hacer un homenaje a los que ya no están.
LEA MÁS: Cartago: la ciudad más feliz del mundo
Más allá de las dos pérdidas tan importantes que tuvo en su familia, esta seguidora blanquiazul dejó la nostalgia de lado y festejó a más no poder con su madre, María de los Angeles Navarro, otra fiel apasionada por los colores del conjunto de la Vieja Metrópoli que el 2 de agosto cumplirá 91 años y quien es una de las pocas afortunadas que puede decir que ya vio dos títulos de los cartagineses.
Ana su mamá y su hermana Guadalupe quisieron aprovechar lo que consideran una bendición y visitaron la Basílica de los Ángeles, como muchos brumosos más, para entrar de rodillas, agradecer y hasta cumplir promesas frente a la Negrita.
“Mi papá cumple este domingo 19 años que Dios se lo llevó y mi esposo era un aficionado de esos fieles y hace nueve años que ya no está, así que estaba disfrutando por ellos que no vieron ese sueño realizarse y por ellos también fuimos a la iglesia a agradecer. Los que somos de la provincia sabemos lo se siente en este momento y es indescriptible, comentó.

Esta ferviente amante de Cartaginés detalló que: “Al ver el gran resultado que tuvimos y que llegó ese campeonato con el que tanto soñábamos, mi hermana, mi madre y yo fuimos a darle gracias a la Virgencita. En la provincia se vive una alegría muy sana, muy bonita y muy contagiosa, pero lo mejor es que todo ha sido en paz y dan ganas de vivir todo esto. Entramos de rodillas en agradecimiento y para ponernos siempre amparo de ella”.
Ellas vivieron el partido de la gran final ante Alajuelense como todos en Cartago, con el corazón en la mano, con los nervios de punta y con un nudo en la garganta que terminó en un llanto desconsolado, pero en esta ocasión de felicidad.
Por más frío y lluvia en la madrugada de este jueves, salieron a celebrar por el barrio y siguieron las diferentes trasmisiones de la llegada del equipo hasta que sus héroes arribaron a la provincia.
“Mi mamá es super aficionada al Cartaginés, durante el partido pedía una y otra vez que ganara el equipo de sus amores. Estaba deseando que esto pasara y que fuéramos campeones y se pasó rezando durante el juego, así este jueves quería irle a dar gracias a la Negrita. Mi mamá también se desveló, no se podía perder el partido. Mi madre es de las pocas que ha visto dos campeonatos del Cartaginés, ella tenía 10 años en el último título del equipo, pero dice que es poco lo que recuerda, porque antes no se podía ver como ahora, tampoco había tanta bulla”, añadió.
LEA MÁS: ¡Es real, grítelo a toda voz: Cartaginés campeón!
¿Cómo le explica al mundo lo que siente al ver al Cartaginés campeón luego de 81 años de sequía?
Para ella es muy sencillo de transmitir: “Esto era un anhelo, un sueño, un deseo por tanto tiempo y quien nació cartago lo siente en el alma. En mi caso, desde que tengo uso de razón soy aficionada. Hemos pasado malos ratos, pero es un amor que no se acaba y ahorita nos sentimos como cuando uno está enamorado, son como mariposas en el estómago”.
