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Cada vez que concluye la jornada del fútbol nacional, me gusta revisar los temas de tendencia en Twitter. Muy a menudo, me encuentro el nombre de José Salvatierra entre las temáticas más comentadas y me gusta conocer qué percepción causa el lateral en el aficionado, o al menos en la burbuja crítica de esta red social.
Evidentemente, no faltan los comentarios (y los memes) que relacionen al lateral rojinegro con los “hidratantes” a base de malta.
Valga reconocer que algún antecendente por ahí no le favorece. Lo detuvieron en una ocasión por conducir en estado de ebriedad, y esa nebulosa lo persigue cada día.
Pero, más allá de su pasado, hay cuatro preguntas que, quizás, valga la pena hacerse:
¿Cómo un jugador con esta fama, con lesiones que a veces parecen interminables y luego de las múltiples ‘limpias’ realizadas por la Liga en los últimos años, es de los pocos veteranos que se mantienen en el equipo?
¿Por qué cada vez que asume un nuevo técnico, Salvatierra es titular?
¿Por qué incluso si la Liga ficha a un lateral 10 años menor, con un mundial mayor encima y una amplia experiencia internacional, es Salvatierra el que acaba por jugar?
¿Acaso yo era el único que pensaba que Ian Smith llegaría para ser estelar?
Pues no, a Smith le tocará esperar, como a todo el resto de laterales derechos que llegaron a la Liga mientras Salvatierra estuvo disponible para jugar.
La respuesta a todas las dudas se resolvió con una frase de cuatro palabras pronunciada por Andrés Carevic en una conferencia de prensa.
“Es una bestia entrenando”.
A veces se nos olvida lo más básico.
Si Salvatierra es el que más corre en los entrenamientos y el que mejor ejecuta la idea del entrenador, probablemente le alcance para jugar siempre.
A los técnicos les importa poco que un futbolista se tome un barril de cerveza el fin de semana libre, si cuando llega a la práctica del lunes acaba por superar a todos los demás jugadores del equipo en actitud y kilómetros recorridos.
Ojo, no le resto importancia a la disciplina. El ideal sería que el futbolista cuidara su alimentación siempre, de manera en que esto no afecte su rendimiento.
Mi punto es: ¿Cómo Carevic va a ‘sentar’ a Salvatierra si es el que más trabaja y hace lo que le pide en la cancha?
Es sencillo, el fútbol es de competencia y la competencia se mide en los entrenamientos. En el día a día, pocos le ganan al lateral.
