Esteban Valverde. 18 julio
Jimmy Marín con la camisa del Saprissa en su presentación. Fotografía: Saprissa
Jimmy Marín con la camisa del Saprissa en su presentación. Fotografía: Saprissa

Jimmy Marín es hasta el momento el fichaje bomba de cara al Clausura 2020, porque más allá de su aporte inmediato en la cancha, la llegada de Marín representa una inversión a futuro; es como decir, una inversión a largo plazo.

Jimmy le dará réditos a los morados en la cancha, pero si no tiene ninguna lesión lo hará fuera de ella. Acá mi argumentación: Jimmy todavía está en una edad adecuada para dar un salto de calidad a nivel internacional, con solo 22 años, en cuestión de dos años puede estar nuevamente en la mira de equipos a los que ya sedujo; uno de Holanda, por ejemplo, en el que jugó Bryan Ruiz y no es el Twente.

La S lo firmó por tres años, en este periodo se desarrollará el Mundial de Catar 2022. Jimmy, un jugador totalmente seleccionable y con varias millas para ir a la cita del orbe, le dará su tajada a los tibaseños si la Sele clasifica.

En el plano meramente deportivo, Marín aporta lo que tantos equipos desean: desequilibrio, pase filtrado, asistencias y goles... ¿Cuánto extraña Alajuelense un futbolista así? Es un jugador diferente, que además llega con la garantía de que ya sabe lo que es ‘empujar’ a un equipo grande. Lo hizo con Herediano.

La llegada del jugador desde el fútbol de Israel sirvió además para reconfirmar el gran mercado que hizo el conjunto morado, porque también sumó a Daniel Colindres a sus filas, un líder nato, un futbolista de esos que también pueden resolver un encuentro.

Con Daniel suman a un futbolista que sabe liderar en el camerino, porque fue el capitán en las eras de Carlos Watson y Vladimir Quesada. Además llega un ofensivo que con un regate saca de balance a cualquier defensivo y decide un encuentro.

Saprissa encontró en Víctor Cordero, su gerente deportivo, una figura que sabe moverse en las negociaciones, que gana pulsos mano a mano. Así dejó a Agustín Lleida esperando a Jimmy. Tampocó dejó dudas en apostar por Daniel.

Saprissa lleva el bombazo del mercado, un fichaje que representa no solo un aporte en la cancha sino una gran inversión. Ninguno de las otras contrataciones aporta lo que puede dar al final el extremo.