Esteban Valverde. 12 julio
Jimmy Marín fue presentado este viernes con el Saprissa. Fotografía: Facebook de Saprissa
Jimmy Marín fue presentado este viernes con el Saprissa. Fotografía: Facebook de Saprissa

Jimmy Marín regresó al Saprissa, al equipo que lo vio nacer. El volante, en entrevista con La Nación, un día después de su fichaje, confesó que cumplió un deseo que tenía desde que se fue del país.

Jimmy no escondió que siempre quiso regresar a la S, por lo que si volvía a Costa Rica la prioridad la tendría el equipo tibaseño. Además fue enfático que cuando su nombre sonó en otras instituciones grandes se llenó de orgullo e ilusión, no obstante le había dado la palabra a los morados, porque su desea era vestir esos colores.

-¿Cuál es su valoración de su primera etapa como legionario? ¿Qué faltó?

Yo siento que fue una etapa muy buena, de mucho aprendizaje, crecimiento, jugué torneos importantes a nivel europeo, enfrenté grandes equipos, yo venía haciendo las cosas bien, escuché buenos comentarios sobre mi trabajo, estaba haciendo goles y asistencias, pero lastimosamente pasó esto de la pandemia y se vinieron muchas crisis a nivel de dirigentes... Eso hizo que yo volviera al país, pero yo creo que fue muy buena mi etapa. Sí tuve un aprendizaje muy grande a nivel personal.

Yo entendí que hay que adaptarse a la cultura, hay que aprender idiomas porque sino la estadía afuera se complica, pero fue de mucho aprendizaje todo este tiempo.

-¿Qué tan diferente es el Jimmy Marín que se fue al que regresó en todos los aspectos?

A nivel personal yo me fui de acá sin saber ningún idioma, me fui solo con el español y por ahí se complicó un poco la estadía, pero conforme fueron avanzando los días y meses aprendí el inglés; no lo dominé al 100%, pero al final entendía y me comunicaba. También por ahí aprendí algo de hebreo, entonces a nivel personal doy gracias a Dios porque estaba acostumbrado a vivir con mi familia y todo me lo hacían... Pero ahora fui a un país en el que tuve hacerme todo yo solo, entonces maduré mucho y entendí mucho lo que es la vida.

A nivel deportivo entendí que los partidos se juegan hasta que el árbitro lo termine. Tal vez uno iba ganando y se relajaba, pero hay que estar 100% concentrado hasta el último minuto del juego, ahora sé que debo luchar el balón hasta el último minuto.

Usted hace un tiempo había denunciado una serie de situaciones que habían pasado en su etapa de liga menor con Saprissa. ¿Cuál es su expectativa de regresar al club? ¿Es como una revancha?

Vieras que me gustaría aclarar y ya para cerrar el tema, porque he escuchado mucho y la gente ha hablado y siento que se están mal interpretando las cosas, entonces me gustaría aclarar, porque cuando yo había hablado de lo que viví fue lo que pasó en liga menor, donde yo lamentablemente, cómo era de una familia humilde, donde yo no tenía mucho dinero. Ahí era donde algunos compañeros me excluían; otros eran excelentes. Entonces quiero aclarar ese tema para que la gente no siga malinterpretando, porque el tiempo en Primera División me trataron súper bien. Yo lo que hablé fue de mi pasado en liga menor, cuando hacían fiestas y no me invitaban, porque yo era una persona que no tenía dinero, pero otros fueron grandes personas.

Esto no es una revancha, esto es un crecimiento para mi carrera donde yo vengo con una mentalidad súper positiva, contento con Dios y don Víctor Cordero por abrirme las puertas. Yo vengo como un jugador más para tratar de aportar a esa meta que es ser campeones siempre.

¿Cómo tomó usted que Alajuelense y Saprissa se interesaran al mismo tiempo por usted?

Imagínese estar en Israel, levantarse y ver las redes sociales que decían que estas dos instituciones tan grandes como lo son Saprissa y Alajuelense querían mi servicios. Inclusive, otros equipos grandes me contactaron y yo al ver todo eso, para mí fue un gran orgullo, le di gracias a Dios. Eso lo que quiere decir es que yo hice las cosas bien en el antiguo club. Con Saprissa ya había tenido contacto antes, ellos fueron el primer equipo en mostrarme interés y entonces les di mi palabra a ellos. Saprissa era la institución a la que yo quería regresar si me tocaba volver al país, porque siempre me sentí identificado con la institución. Al final, si volvía al país, el equipo con el que quería estar era Saprissa.

¿Hay algo especial al tener como entrenador a Wálter Centeno?

Cuando yo estaba en liga menor antes iba al gimnasio por la mañana, ahí en el estadio de Saprissa. Yo me iba y muchos del primer equipo se iban pero dos siempre se quedaban haciendo algo de trabajo. Uno de los que se quedaba era Wálter Centeno. Ellos se quedaban conmigo, yo me acuerdo como si fuera ayer... Yo me ponía muy feliz de contarle a mis amigos que yo había hecho gimnasio con Wálter... Él es un ídolo de la afición y tenerlo cerca es muy motivante; lo fue en aquel momento y lo es ahora. Yo sé que es una gran persona.

Cuando estaba en Israel yo veía partidos de Costa Rica, vi los de Saprissa y es un equipo de mucho movimiento, de bola en el pie, un fútbol bonito, es muy parecido al europeo y todo eso hizo que yo quisiera venir al Saprissa. Tenerlo a él me pone contento porque sé que puedo aprender mucho de él.

Daniel Colindres, Christian Bolaños, Johan Venegas... ¿Cómo analiza la competencia por un puesto?

Yo no lo veo como competencia, me parece que Saprissa es una familia. Yo siento y soy el tipo de persona que si a mí no me toca jugar y le toca a otro compañero, pues yo apoyaré al máximo, porque sé que si yo soy el que juego, mi compañero me apoyará. Esto es favorable para mi porque hay grandes jugadores en las posiciones donde yo juego y eso me llevará a esforzarme, a dar el máximo de mí en cada práctica y partido. Tener grandes compañeros solo te hará crecer.

¿Cuánto pesó la Selección Nacional en su regreso a Costa Rica?

También quiero decir que respecto a por qué yo me vine, pues fue por la crisis y el golpe interno que está viviendo el club al que yo pertenecía, eso hizo que regresara al país. Al final me vengo, pero bueno... el deseo de la Selección siempre existe, el saber que estoy cerca me motiva para hacer las cosas bien y otras vez ser llamado, porque todos saben que es un orgullo estar en la Selección.

¿Cuál es el mensaje a los aficionados morados?

Yo lo que puedo decir que esperen mucho sacrificio, lucha, entrega, mucha disciplina, esfuerzo, amor por estos colores, sé que yo y mis compañeros vamos a luchar para darles muchas alegrías.